¿Liberación inminente? Abogado de Fassetta: "Mi cliente no tiene nada que ver"
Tras el crimen de Agostina, la investigación avanza en busca de los responsables. Crónica dialogó en exclusivo con el defensor de uno de los detenidos.
En exclusiva habló con Crónica Eduardo Medina Allende, el abogado de Osvaldo Fassetta, el segundo detenido por el femicidio de Agostina Vega, que está acusado de encubrimiento agravado.
"Mi cliente no tiene nada que ver. No hay nada en las versiones del señor Fassetta, nada, ningún indicio que diga que mintió en algo. Es más, ayudó a la madre en la búsqueda", sostuvo el abogado ante las cámaras de Crónica y adelantó que va a pedir su liberación.
"Todas las veces que le ha sido requerido por la policía, hasta el momento, él ha ido, ha prestado la declaración y entregó voluntariamente su teléfono. Es más, dio la clave para abrirlo. No tiene, no ha ocultado nada, siempre estuvo ayudando", afirmó.
Y luego añadió: "Creo que está detenido por una versión que dio la abuela Agostina. La mujer dice que le pareció el tono de voz de mi cliente".
"Esa noche no volvió a la casa porque Claudio Barrelier le dijo: 'No vengas, tengo algo'. Se lo dijo a la policía. Aún mi cliente no tuvo la indagatoria y ahí veremos si declara o no", señaló el abogado.
La coartada de la noche del crimen
"Las actividades de mi cliente durante el fin de semana del crimen están certificadas por registros comerciales de la zona donde trabaja. Salió a trabajar a un kiosco, estuvo en el local desde las 21 hasta aproximadamente las cinco o seis de la mañana. Hay cámaras de seguridad en una panadería al lado del kiosco que confirman este movimiento", aseguró.
En cuanto a la supuesta escena del crimen, dijo: "Mi cliente entró a esa casa, estuvo por espacio de tres horas el domingo. Entró con un amigo a tomar una cerveza. No había, según él refiere, ninguna otra persona dentro de la casa. Buscó si había alguien; no había nadie más, permaneció unas horas ahí y se retiró".
"Lo único que ha referido mi cliente siempre es que le llamó la atención que le habían puesto un acolchado blanco donde él dormía, cuando él había dejado la cama tendida con unas colchas grises", recordó el abogado.
"Según me refiere mi cliente, había una zona de la casa a la que solo accedía Barrelier, estaba bajo llave", relató.
"El día martes mi cliente es llevado a la central de policía a las tres de la tarde y lo largaron al otro día a las 10 de la mañana. Durante todo ese tiempo medio como que lo presionaron. Uno hasta se excedió propinándole un par de golpes en su cuerpo, como presionándolo para que dijera algo que él no sabía. Él dice: 'Les repetí 400 veces lo que yo había visto, toda la historia de vuelta'. Lo largaron al otro día a las 10 de la mañana y se asustó. Entonces me buscó", agregó.
"La fiscalía de instrucción en Córdoba toma la hipótesis más fácil y más rápida y después hacemos que todo encaje en esa hipótesis", cuestionó.

