Mató cuando tenía 17 años a su bebé y cumplió la pena: ahora irá a prisión perpetua por asesinar a su padre
El asesino terminó con la vida de su hijo en el año 2012, en complicidad con su pareja y madre de la criatura. Ocho años después, tras cumplir la condena, mató brutalmente a su padre en reclamo de un dinero correspondiente del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).
En el 2012, un joven de 17 años mató a su bebé y por el hecho recibió la condena mínima a ocho años en prisión al tratarse de un menor de edad. En 2020, el criminal asesinó a golpes a su padre y ahora recibió la sentencia a prisión perpetua.
Se trata de Luis Ricardo Martínez, oriundo de la localidad bonaerense de La Tablada donde transcurrieron los hechos, quien ahora permanecerá tras las rejas por decisión del Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de La Matanza, bajo el delito de "homicidio agravado por el vínculo".
El crimen de su padre lo cometió un 10 de julio del año 2020, cuando llegó a la casa de su padre Ricardo durante la noche y discutió fuerte con él por el reclamo de un dinero.
El fiscal del caso, Alfredo Luppino, detalló que Martínez le propinó una paliza brutal a su propio padre luego de la cena, y como consecuencia de las heridas de gravedad, la víctima perdió la vida más tarde. El interventor descartó una reacción por “legítima defensa” y que en el hecho "hubo un solo agresor".
Las sospechas de un hermano de la víctima fatal surgieron previo al entierro del cuerpo. La autopsia reveló que Ricardo había muerto por un “severo daño neurológico” a causa de politraumatismos en la cabeza, tórax y brazos.
El caso llegó a la justicia y el sospechoso se presentó a declarar para contar su propia versión: la primera interpretación que figura en el expediente sostiene que el agresor “estaba cenando pollo con su padre, quien a su arribo ya estaba alcoholizado, pasando un buen momento hasta que empezó a recriminarle decisiones de su vida y que era ‘poco hombre’, comenzando primero a empujarlo, luego rompió una puerta de madera y se abalanzó sobre él, golpeándolo, intentando en todo momento sacárselo de encima”.
El imputado sostuvo que tras defenderse provocó la caída de su padre y que se levantó rápidamente para huir de la escena del crimen "porque estaba muy asustado”.
El juez Matías Mariano Deane ratificó que en la autopsia se reflejó "un considerable número de lesiones que no se corresponden ni con el intento de Martínez hijo de sacarse de encima a su agresor ni mucho menos con una sola caída del mismo”.
En el transcurso de la investigación, una mujer brindó testimonio sobre lo ocurrido esa noche y dijo haber escuchado gritos "exaltados" pidiendo "un teléfono y una clave", sumado a una voz "suplicante que decía que lo iban a matar". La hipótesis principal es que el agresor le exigió a su padre una suma de $90.000 que había cobrado del IFE.
El otro dato escalofriante del hecho es que Luis Ricardo Martínez ya había cometido otro crimen, en este caso, el de su propio bebé asesinado a golpes en el año 2012, cuando el homicida tenía 17 años.
Por este motivo, el Tribunal Oral de Menores (TOM) N°2 de la Ciudad de Buenos Aires lo condenó en 2016 a cumplir ocho años en la cárcel por ser el coautor del “homicidio agravado por el vínculo” de su descendiente, en conjunto con la madre de la criatura, también menor de edad, quien recibió el castigo de cuatro años tras las rejas.

