Milagro en Chaco: un dron policial halló vivo a Jonathan Blanco tras casi 20 días perdido en el monte
Desaparecido desde fines de mayo, el joven de 23 años fue localizado con entre Fontana y Puerto Tirol. La clave del rescate estuvo en el rastrillaje aéreo.
Un dron de la Policía de Chaco logró lo que durante tres semanas pareció una misión imposible: localizar con vida a Jonathan Blanco, el joven de 23 años que permanecía desaparecido desde fines de mayo en una densa zona de monte entre las localidades de Fontana y Puerto Tirol. El hallazgo, que generó un profundo alivio en su familia tras casi 20 días de angustia extrema, se concretó este jueves al mediodía gracias a la tecnología de los dispositivos de la fuerza provincial.
La denuncia por su desaparición se había radicado formalmente el 30 de mayo, cuando sus allegados perdieron por completo contacto con él. A partir de ese minuto, la Policía provincial desplegó un intenso protocolo de rastrillaje que abarcó sectores estratégicos de Resistencia, Fontana y Puerto Tirol, aunque los días pasaban, la incertidumbre era total y las esperanzas comenzaban a desgastarse.
El quiebre definitivo en la investigación ocurrió el jueves al mediodía, cuando las unidades tácticas decidieron profundizar el uso de herramientas tecnológicas sobre el área boscosa. Un dron perteneciente a la policía sobrevoló la espesura de la vegetación chaqueña y logró captar una señal visual compatible con el desaparecido, marcando las coordenadas exactas para el ingreso inmediato de las patrullas terrestres que caminaban la zona.
Fernando Romero, jefe de la Policía de Chaco, fue el encargado de ratificar el éxito del procedimiento ante la prensa. El funcionario confirmó de inmediato el hallazgo del joven y remarcó la prioridad absoluta del resultado por sobre las circunstancias: "Está con vida. Eso es lo importante", sostuvo respecto al estado del chico.
Los agentes que se adentraron en el monte tras la alerta del dispositivo divisaron a Blanco y procedieron a su inmediata asistencia, contención y resguardo.
Según los primeros informes médicos y policiales, el joven se encontraba notablemente desorientado pero en un estado de salud general que, afortunadamente, no corría peligro inminente a pesar del desgaste extremo de la supervivencia.
Respecto a las secuelas físicas previsibles de haber subsistido a la intemperie durante tanto tiempo, las autoridades detallaron que el muchacho presentaba el cuadro lógico de quien pasa casi tres semanas desprotegido en la naturaleza agreste.
Romero especificó que Jonathan mostraba lesiones leves en la piel, tales como escoriaciones y rasguños provocados por las ramas y la geografía del monte, sumado al desgaste propio de la falta de alimentación y agua.
La fiscalía de turno y los gabinetes interdisciplinarios de la provincia ya tomaron intervención en el caso para contener al joven y a su núcleo familiar.
Los investigadores buscarán determinar cuáles fueron las circunstancias que llevaron a Blanco a adentrarse en esa zona rural y los motivos por los cuales permaneció incomunicado.

