Murió la chica de 14 años que había sido baleada por un celular
La joven falleció tras unas horas de agonía. Había sido atacada por motochorros, quienes le dispararon en la cabeza, le sacaron el teléfono y huyeron. Ocurrió en la ciudad de Córdoba.
La adolescente de 14 años que había sido herida de un balazo en la cabeza por "motochorros" que le robaron el celular en un barrio de la ciudad de Córdoba murió en el Hospital de Urgencias de la capital provincial, donde estaba internada.
Fuentes médicas informaron que la chica falleció en la madrugada de este martes a raíz de un balazo que recibió en la nuca y que le afectó zonas vitales.
La adolescente había sido baleada el lunes por dos hombres que se trasladaban en una moto por el barrio Villa Azalais y que la atacaron para arrebatarle el celular, tras lo cual escaparon.
Palabra de la familiaEn Arriba Córdoba, un familiar describió la brutalidad que cometieron los ladrones. "Loriana estaba jugando en la vereda con el teléfono. Se acercaron y ella encaró para meterse adentro de la casa. Ahí dispararon y le dieron el tiro", afirmó.
"Al balazo se lo pegaron en la cabeza. Y después le sacaron el teléfono, se subieron a la moto y se fueron", dijo. El familiar señaló que el teléfono "no sale más de 2 mil pesos", pero eso ni siquiera le importa: "Es así, un día te va a tocar o le va a tocar a alguien de tu familia. Es una injusticia. Son una mugre, no son ni personas".
El drama es aún mayor porque el hermano de la nena, de solo 9 años, fue el único testigo. "Vio todo. Él describió al ladrón, cómo andaban vestidos, cómo eran las caras, para dónde se fueron", lamentó su pariente.
"Eran dos y andaban en una moto azul. Son de la zona. Una señora contó que la semana pasada le quisieron robar a ella, gatillaron y la bala no salió", agregó indignado.
De acuerdo a lo determinado por la policía, la chica jugaba con su hermano de 9 años en la vereda de la casa de su abuela, de la intersección de Gelli Obes y San Fernando, cuando fue herida.
La causa caratulada "homicidio en ocasión de robo" está a cargo del fiscal de Instrucción Ernesto de Aragón, quien procuraba identificar y detener a los agresores, por el momento prófugos.

