Robaron y prendieron fuego un merendero en Córdoba: se llevaron hasta los cubiertos
El espacio comunitario fue robado y los delincuentes causaron graves destrozos. Los autores serían jóvenes que antes recibían ayuda en el mismo lugar, donde asistían cerca de 70 chicos tres veces por semana. Más detalles, en la nota.
Un robo generó conmoción en una comunidad de vecinas en las últimas horas. Un merendero comunitario de barrio Colinas del Cerro, en Córdoba, fue saqueado e incendiado por unos delincuentes. Por este motivo, se suspendieron sus actividades por la falta de los elementos esenciales para preparar las viandas de los chicos.
El hecho sucedió este miércoles en el establecimiento ubicado en Manuel Amuchástegui 1045, cuando unos delincuentes ingresaron al lugar y se llevaron elementos que eran fundamentales para su funcionamiento diario. Además, los malvivientes prendieron fuego en algunos rincones del salón.
Según relató Claudia, la encargada del lugar, ella cerró el establecimiento a las 18.30 y unas horas después un vecino le avisó que el portón trasero estaba abierto. Al llegar descubrió que los ladrones se metieron en el centro comunitario. “Fui con mi hijo y constatamos que sí, está todo destruido y que se robaron lo que más pudieron”, aseguró Claudia en diálogo con El Doce TV.
En ese sentido, destacó que los delincuentes se llevaron hasta los cubiertos y la continuidad de las actividades del merendero se ven afectadas ya que no cuentan con los elementos necesarios para preparar las viandas de los chicos que asisten.
Según detalló la mujer, los delincuentes se llevaron garrafas, ollas, cubiertos, utensilios de cocina, mercadería, golosinas, multiprocesadora, equipo de música y focos de luz. Asimismo, confirmó que el incendio, que fue que iniciado el fuego con la intención iluminar el lugar, generado por los delincuentes provocaron destrozos en algunos muebles. “El daño más grande que han hecho fue robarse la garrafa con la manguera y las ollas porque no tenemos cómo prepararle la merienda a los niños”, reveló la encargada.
Por último, el espacio comunitario asiste a unos 70 chicos de la zona por día. Sin embargo, sus labores están directamente afectadas por el robo. “No tenemos cómo seguir haciéndole la leche a los niños”, lamentó la mujer.

