“Siempre me gustó cazar”: los posteos del ingeniero que mató a un ladrón y se fue a trabajar
El hombre de 54 años solía compartir su pasión por la caza y el tiro al blanco en sus redes sociales.
El ingeniero de 54 años que mató a un delincuente de 19 años de un tiro en el pecho, luego de que éste intentara robarle su vehículo en San Justo, es un fanático de las armas y la caza, así lo revelaron los posteos que el hombre realizaba en sus redes sociales.
La víctima del intento de robo solía compartir imágenes con diferentes armas, solo o junto a familiares. Además, se mostraba con medallas de la Federación Argentina de Tiro y publicó varios comentarios respecto a la actividad que practica.
En una publicación de Instagram, se puede observar al ingeniero en una imagen junto con una polémica frase: “Siempre me gustó cazar, me gusta cazar y me va a seguir gustando cazar”.
El hombre de los posteos es el mismo que disparó y mató a un ladrón de 19 años que intentó robarle su automóvil y luego se retiró del lugar, según evidenciaron las imágenes captadas del violento episodio que ya forman parte de la investigación oficial.
De acuerdo a las primeras informaciones, el ingeniero fanático del tiro al blanco fue interceptado por un joven cuando estaba dentro de su vehículo y al abrir la puerta, el automovilista le disparó en el pecho. El ladrón cayó sobre el asfalto y murió.
Los posteos en sus redes sociales evidencian que la víctima tiene un gran conocimiento sobre el manejo de armas e incluso comparte la misma pasión con sus hijos, dos hombres que en sus perfiles también suelen publicar imágenes practicando tiro.
El fiscal Gastón Duplaá, a cargo de la investigación de la causa, confirmó tras el hecho que el arma que llevaba el ladrón, que había salido de la cárcel hace un mes, era una réplica.
Por otro lado, cuando la Policía de la Provincia de Buenos Aires arribó al trabajo del ingeniero encontró el arma que previamente había utilizado para defenderse del robo que conservaba su respectivo cargador y nueve municiones del mismo calibre.
Las autoridades judiciales explicaron que el hombre estaba “en total estado de shock” y les contó todo lo que había sucedido. Luego de brindar su testimonio, el ingeniero quedó en libertad, ya que el fiscal Duplaá entendió que el hecho fue en legítima defensa.

