Terminó la cuarentena para el delito
PREOCUPACIÓN. Los ladrones empezaron otra vez a salir a robar y como llevan barbijo es imposible identificarlos.
Por María Helena Ripetta
@mhripetta
Si bien con el inicio de la cuarentena hubo una significativa baja en la curva del delito, salvo de los femicidios, a partir de mayo comenzó un proceso ascendente que aumento aún más en junio en la provincia de Buenos Aires, según fuentes oficiales consultadas por “Crónica”.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con la cuarentena estricta que comenzó el 20 de marzo, que mantuvo a la mayor parte de la población en sus casas y a las fuerzas policiales en las calles, también el delito entró en baja. Pero los delincuentes pusieron fin a la cuarentena de los robos y la inseguridad volvió a ser una preocupación.
El arrebato y las entraderas volvieron más rápidamente. Los motochorros están otra vez a la orden del día. Aunque crecieron el 20 por ciento por debajo de la media por el aislamiento, subieron con respecto al comienzo de la cuarentena. El barbijo, imprescindible para combatir el coronavirus, facilita a los delincuentes cometer el delito y camuflarse entre la gente para escapar.
También hay más robos a personas que viven solas, como se ha visto con los repetidos robos a jubilados. Uno de ellos terminó con Jorge Ríos, de 71 años, matando a un ladrón en Quilmes, lo que generó un gran debate en la sociedad. Hay también un incremento del delito con violencia tanto en la calle como cuando logran ingresar en las casas.
Fue el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, el primero que lo reconoció en los medios: “La cuarentena puso un paréntesis en la actividad delictual en los 30 o 40 primeros días, y lo que tenemos ahora es una presencia muy fuerte del delito de supervivencia. En la ciudad pasa lo mismo. El arrebato, robo de rueda de auxilio, abrir un auto... es lógico y esperable a la hora de los problemas económicos de la pandemia. Se espera un aumento de los delitos a la propiedad privada por la pandemia. Negar eso es no entender la realidad. De los 2.000 presos que salieron, ¿qué se piensan que son, repositores de supermercados?. No, volvieron a robar. La Justicia no tiene sentido común”.
La interventora del Servicio Penitenciario Federal, la ex jueza María Laura Garrigós de Rébori, admitió: “El día que salgamos de la cuarentena es posible que tengamos un pico de delitos contra la propiedad”. La realidad se le anticipó.
“Habíamos logrado bajar todos los delitos, somos la tercera capital del continente con menos homicidios. Me preocupa el aumento del nivel de violencia y el uso de armas. Si un delito es intolerable, con armas es inaceptable, porque quien la lleva es capaz de matar. Tienen que ir presos, y que ese delito no sea excarcelable”, sostuvo el vicejefe de gobierno porteño Diego Santilli.
Lo que sí baja es la narcocriminalidadLas causas iniciadas por delitos vinculados a la narcocriminalidad en el país durante el primer semestre de este año descendieron a la mitad en comparación con el mismo período en los años 2018 y 2019, y para los expertos se debe a la implementación del aislamiento social por el coronavirus decretado en marzo pasado, informó la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar).
Según un informe, de enero a junio de este año se iniciaron 4.749 causas vinculadas a delitos con estupefacientes, mientras que en 2019, en el mismo período hubo casi el doble (8.168 causas) y en 2018 más del doble (10.732 causas).
De las 4.749 causas del primer semestre del año, 2.134 (45%) fueron por comercialización o tenencia para esta; 1.414 expedientes (29%) se abrieron por el delito de tenencia de estupefacientes para consumo personal; y 465 (10%) fueron por casos de tenencia simple.
En tanto, 115 causas (2%) se iniciaron por contrabando de estupefacientes, al mismo tiempo que otras 474, cerca del 10% del total, abarcaron otros delitos.

