Ataque en una escuela de Santa Fe: qué revelaron las primeras pericias
El dermotest confirmó la presencia de residuos de disparo en las manos, el cuello y la cara del atacante. También se secuestraron vainas, cartuchos y una mochila con perdigones.
El dermotest realizado sobre el autor del tiroteo en la Escuela N°40 Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, dio positivo en las manos, el cuello y la cara.
La pericia permitió determinar la presencia de residuos compatibles con el uso de un arma de fuego. En paralelo, los peritos secuestraron una escopeta calibre 12 junto a dos vainas ya percutadas.
Además, en el baño donde fue asesinado el estudiante de 13 años hallaron más vainas servidas, lo que refuerza la reconstrucción de que parte de los disparos se efectuaron en ese sector.
En el mismo lugar, los investigadores encontraron un cinturón con cartuchos listos para usar, una mochila con perdigones, un contenedor de municiones, ropa y un buzo que forman parte del análisis.
La duda sobre cómo ingresó el arma
Uno de los puntos que la Justicia intenta esclarecer es cómo el atacante ingresó la escopeta al establecimiento. Testimonios iniciales hablaban de un estuche de guitarra, aunque nuevas declaraciones de alumnos indican que el arma habría sido ocultada dentro de un buzo.
La contradicción entre ambas versiones es uno de los ejes centrales de la investigación, que continúa abierta mientras la Justicia avanza en la reconstrucción precisa de la secuencia del ataque.

