INVESTIGACIÓN

Un influencer financiero acusado de estafa sumó otras dos denuncias y se defendió en las redes sociales

Isaías Ezequiel Caballero está acusado de montar una estafa al estilo Ponzi. Ayer, los presuntos damnificados intentaron lincharlo en el country en el que vive.

Isaías Ezequiel Caballero, el influencer de Berazategui acusado de montar una estafa al estilo Ponzi, sumó otras dos denuncias en su contra tras la protesta que llevaron a cabo supuestos damnificados en el ingreso al country Barrancas de Iraola de la zona sur del conurbano, en el que vive. Otro de los casos policiales más impactantes de la jornada.

El video del episodio se viralizó en redes sociales y, aunque el joven de 22 años que prometía duplicar el monto de las inversiones en pocos días fue trasladado a una comisaría, fue liberado poco después.

Cabe destacar que la causa, en manos del fiscal Ariel Rivas, titular de la UFI N°1 de Quilmes, especializada en estafas, comenzó con una denuncia por un supuesto desfalco de 250 mil pesos. En las últimas horas, se supo que se realizaron otras dos presentaciones que impulsaron la investigación. 

Frente a las acusaciones y los incidentes registrados este domingo en las puertas de Barrancas de Iraola, “Isa” difundió un mensaje en sus redes sociales donde aseguró que no es “rencoroso”.

Es entendible el tema de ayer, entiendo a la gente. No estoy enojado, no soy rencoroso. Obviamente, me molestó el hecho de que haya mucha gente que no tenía nada que ver. De todas las personas que estaban ahí, el 5 por ciento era para reclamar algo de ellos, los demás no entendía por qué estaban ahí. La violencia no la entendí tampoco. Yo no soy una persona violenta”, aseguró.

Luego, añadió: Yo ya no estoy viviendo donde estaba. Estoy en un lugar más precario, pero estoy tranquilo, estoy alejado de las cosas. Perdí mi casa, perdí mis cosas, me duele porque me costó con sacrificio comprarme esas cosas, nadie me lo regaló. Yo no hice nada por beneficios. Muchos ahora me tildan de estafador, cuando no es cierto. Hasta ayer yo seguía pagando. No estafé a nadie. Yo vivía de las redes, de un canje, de esto, de lo otro... Mi intención no era hacer daño”.

Por último, hizo una aclaración. “Perdí todo. No tengo libreta, no tengo celular, perdí un montón de cosas, yo solamente salí con un bolso. No tengo herramientas para moverme, para seguir trabajando normalmente. Voy a encontrar la forma, van a tener que esperar un toque. Todo esto es muy reciente, la verdad que tengo la cabeza un poco revuelta por todo, pero voy a seguir poniendo el pecho como siempre lo hice y borrar la imagen de estafador. Muchos saben que no es cierto. Acuérdense de con cuánto empezaron y cómo terminaron, nada más”.

Según lo difundido, el denunciado prometía duplicar el dinero invertido en un plazo de 15 a 20 días y atraía a las víctimas con altas expectativas de ganancias rápidas, tal como sucedió en otros casos de trascendencia mediática como Generación Zoe.

 

Los damnificados, según dijeron, depositaron el dinero en una billetera virtual. Las inversiones, las primeras semanas, daban ganancias a medida que se sumaban nuevas personas al sistema. Sin embargo, todo se detuvo de forma abrupta.

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