Volvieron a indagar a la hermana del agente penitenciario asesinado por un "conflicto económico"
La principal acusada del crimen ocurrido hace un mes en Posadas sigue detenida. La víctima tenía 45 años.
La investigación por el crimen del agente penitenciario Julio César Argüello, encontrado muerto en su casa de Posadas, sumó una nueva declaración su hermana, la principal sospechosa.
A un mes del ataque que terminó con la vida de la víctima de 45 años, y que fue descubierto el pasado 6 de febrero, la mujer compareció nuevamente ante el juez Fernando Verón.
Según informó El Territorio, durante la audiencia, Rosa volvió a desligarse del hecho, aunque al momento de responder preguntas durante su indagatoria adoptó una actitud dubitativa.
De acuerdo a fuentes con acceso al expediente, uno de los puntos sobre los que no logró dar una explicación clara fue la posesión del arma de fuego. En ese sentido, habría manifestado que retiró el arma del lugar porque se asustó al encontrar a su hermano herido y no supo cómo reaccionar.
La sospechosa también fue consultada por la limpieza que se realizó posteriormente en la vivienda, junto a la última pareja del penitenciario, quien también se encuentra imputada en la causa. Sobre ese punto, Rosa tampoco habría brindado precisiones y aseguró que actuó sin saber qué hacer ante la situación.
Además, durante su exposición intentó involucrar al hijo de la víctima, al señalar que mantenían una mala relación.
Tras la declaración, la mujer fue trasladada nuevamente a una dependencia policial, donde continúa detenida al igual que la pareja de su hermano.
La hipótesis del abogado querellante
En diálogo con El Territorio, el abogado querellante Adrián Benítez se refirió al estado de la causa y a los agravantes que solicitarán tanto para Rosa -señalada como autora del crimen- como para Paola Z., pareja de la víctima e imputada por encubrimiento.
"El hecho ocurrió entre las 6 y las 7 de la mañana. A Julio se lo ve ingresar a la casa poco después de las 6 y a la hermana entrar alrededor de las 6.30. Además, un vecino declaró haber escuchado que Julio discutía con alguien", explicó el letrado.
"Hubo una discusión que terminó en un desenlace fatal", añadió, aunque sostuvo que, según las pruebas reunidas, el ataque habría sido premeditado. "Creemos que la homicida preparó la escena del crimen, llevó el arma en una mochila y le disparó en la cabeza a sangre fría y a quemarropa", agregó.
Sobre el intento de ocultar lo ocurrido, Benítez señaló que existen indicios respaldados por pruebas con luminol.
Además, detalló que la querella aportó audios en los que Rosa habría solicitado a un lavadero de autos una limpieza completa, especialmente en la parte trasera de la camioneta de la víctima. Ese vehículo, según la hipótesis investigativa, habría sido utilizado por la mujer para trasladarse y transportar la mochila con el arma tras efectuar el disparo.
Sobre el posible móvil del crimen, indicó que sería un "conflicto económico" vinculado a un inmueble familiar que arrastra disputas desde hace tiempo. Incluso, según señaló, se registró un reclamo formal posterior al hecho.
"Los abuelos de mis clientes recibieron una carta documento del exesposo de la mujer detenida reclamando la propiedad", afirmó.

