Alarma en la UIA: en el sector industrial se destruyen 1.500 empleos por mes
El presidente de la entidad, Martín Rappallini, se mostró preocupado por la tendencia negativa en la actividad económica y las dificultades para competir con bienes importados. “Tenemos sectores que siguen en una caída en torno al 15 ó 20 por ciento”, sostuvo.
Si bien los índices que maneja el Gobierno manifiestan una fuerte recuperación de la economía en comparación con el alicaído primer semestre de 2024, para muchos sectores el retroceso todavía no encuentra fin. Salvo la actividad financiera y las ramas vinculadas con la extracción de gas, petróleo y otros recursos minerales, el resto de los rubros productivos se encuentra en graves dificultades.
En el sector industrial también están muy preocupados y avisan que atraviesan un estancamiento que ya está impactando en el empleo formal. Así lo contó el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini.
Según su estimación, el sector manufacturero viene perdiendo desde marzo entre 1.000 y 1.500 puestos de trabajo por mes. La caída sostenida en la actividad económica y la falta de condiciones estructurales para competir en igualdad de condiciones son, a su juicio, los principales factores detrás de esta tendencia.
“Tenemos sectores como materiales de construcción, textil, confección y metalmecánica que siguen con una caída en torno al 15% al 20%. Muchos segmentos están con una caída importante”, sostuvo el dirigente, dando cuenta de la caída de la actividad.
En diálogo con Radio Rivadavia, el titular de la central fabril afirmó que la actividad se encuentra amesetada desde hace al menos cuatro meses. “Estos números los vemos casi en las mismas condiciones desde abril en adelante”, detalló.
La situación repercute en los niveles de empleo, aun cuando muchas empresas recurren a mecanismos de emergencia, como suspensiones acordadas con los gremios o reducciones temporales de salarios, para evitar cierres o despidos masivos. “Cuando tenés una actividad que no se recupera, el mecanismo de suspensiones es lo que se usa para poder salvar la empresa. Si las ventas siguen caídas, los costos se hacen muy difíciles de afrontar”, explicó.
Consultado sobre el impacto de la apertura de importaciones, el titular de la UIA señaló que, si bien el ingreso de productos del exterior influye, hoy el foco de preocupación está puesto en la contracción del mercado interno. “Por supuesto que la importación impacta, pero estamos más preocupados por la actividad”, remarcó.
“Hace más de un año que venimos diciendo que hay que nivelar la cancha. Este nuevo escenario de normalización de la economía tiene que venir acompañado por igualdad de condiciones para todos, tanto productores locales como importadores”, dijo.
El dirigente sostuvo que los industriales argentinos compiten en condiciones desfavorables frente a sus pares globales. “Tenemos problemas con los competidores globales que son muy agresivos y tienen otras condiciones a la nuestra”, explicó.
Otro factor que se suma al escenario adverso es el encarecimiento del crédito. La suba de tasas de interés en un contexto de desaceleración inflacionaria está dificultando el acceso al financiamiento. “Está aumentando la morosidad y la cantidad de cheques rechazados”, alertó Rappallini.
Producción industrial: cuáles son los números del Indec
La difícil situación que atraviesa el sector manufacturero se refleja en las estadísticas del Indec. El organismo publica mensualmente el IPI (Índice de Producción Industrial), un indicador que mide la evolución mensual de la actividad productiva de todas las ramas industriales (excluyendo la construcción, que tiene un indicador propio). El IPI se utiliza para analizar la evolución de la producción industrial y su impacto en la economía.
El último índice publicado corresponde a mayo de 2025 y en él se advierten las disparidades que atraviesan al sector. El número global muestra una suba interanual de 5,8% que, si bien es significativa, está muy lejos de compensar el 15,1% de caída que había mostrado el año pasado. Esto implica que el nivel de actividad está unos 10 puntos por debajo del convulsionado 2023.
Otro estudio del Indec se refiere a la utilización de la capacidad instalada industrial (UCII). Allí se advierte que en mayo de 2024 las fábricas empleaban sólo el 58,6% de sus líneas de montaje para producir. En algunos rubros, como textiles y metalmecánicas, la cifra está por debajo del 50 por ciento, lo que significa literalmente que esos sectores están trabajando menos que a media máquina.

