La ex jefa de Estado decidió que la defensa en la causa judicial que ya está en camino a juicio oral y público la ejerza el ex jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra y el ex conjuez de Casación, Roberto Boico.

Cristina tomó la decisión luego de que los abogados Graciana Peñafort y Alejandro Rúa renunciaran a seguir representando la ex presidente.

La investigación se originó en la denuncia que presentó el fallecido fiscal Alberto Nisman contra la ex presidenta el 14 de enero de 2018, 4 días antes de aparecer muerto en el baño del departamento que habitaba en el barrio porteño de Puerto Madero.

Por esta causa fueron procesados con prisión preventiva la ex presidenta, el ex canciller, el ex secretario de Legal y Técnica Carlos Zannini; el dirigente de la comunidad islámica en Argentina Jorge Khalil y los dirigentes políticos Luis D°Elía y Fernando Esteche

Aníbal Ibarra, es abogado penalista, y antes de dedicarse a la política fue fiscal federal entre los años 1986 y 1990. Además, hace más de un año comenzó a movilizarse por los tribunales federales de Comodoro Py ya que es defensor de Javier Grosman, quien fue procesado por un caso en el que la Casa de Moneda fue elegida para imprimir un libro laudatorio del kirchnerismo.

Grosman, estaba a cargo de la Unidad Bicentenario que durante el gobierno de Cristina dependía de la Secretaría General de la Presidencia que encabezaba Oscar Parrilli.