En la chacra “El Gran Chaparral”, propiedad del sindicalista Marcelo Balcedo, detenido en Uruguay acusado de lavado de activos, fueron hallados 14 ñandúes, 5 llamas, carpinchos y hasta un loro hablador, especies protegidas cuya captura y tenencia prohíbe.

Para los funcionarios uruguayos “el operativo dejó en evidencia, otra de las excentricidades identificadas en esta investigación: la intención del dueño de la propiedad (Marcelo Balcedo) de constituir su propio zoológico privado”.

Según un comunicado del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente de Uruguay, en un procedimiento coordinado por Interpol, los inspectores de Fauna “constataron la presencia de aves exóticas y fauna nativa en propiedades de Marcelo Balcedo, detenido en Uruguay el pasado 4 de enero a pedido de la justicia argentina, por una causa de presunto lavado de activos y asociación ilícita”.

"Entre las especies exóticas se encontraron dos guacamayos, un loro hablador, 5 llamas y 2 alpacas; y entre las autóctonas, 5 carpinchos y 14 ñandúes, que si bien se constató su buen estado, la ley de nuestro país prohíbe la captura y tenencia de animales silvestres o salvajes y de especies protegidas legalmente”, detalla el comunicado titulado “Excentricidades”.

El gobierno uruguayo destacó: “Las aves incautadas integran la denominada Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES, en sus siglas en inglés), un acuerdo que apunta a conservar la biodiversidad a través de la regulación del comercio de especies”.

"Dos de ellas son guacamayos que integran el Apéndice 1 de la Convención, dado su mayor grado de amenaza de extinción (...) la tercera especie es la Amazona aestiva, más conocida como loro hablador, que integra el Apéndice 2 de la Convención. Una especie en continuo tráfico en Uruguay”, precisa el ministerio, que también remarca que “en Uruguay el cuidado de la biodiversidad es una política de Estado”.

Balcedo y su mujer, Paola Fiege (33), fueron detenidos el jueves último en su chacra El Gran Chaparral, de 90 hectáreas, en Cerro del Burro, en Piriápolis, de donde se secuestraron varias armas de fuego y municiones, más de 400 mil dólares y vehículos de altísimo nivel de lujo, propios de figuras mundiales del deporte o el cine, como un Mercedes-Benz edición McLaren, una Ferrari, un Porsche y un Chevrolet Camaro.