Por Damián Juárez
djuarez@cronica.com.ar

Un total de 49 sospechados irán al banquillo de los acusados. Julio De Vido, ex ministro de Planificación; el empresario Ángelo Calcaterra, primo del presidente Mauricio Macri, y Jorge Corcho Rodríguez, entre otros. Fueron citados por el juez Marcelo Martínez de Giorgi en una causa donde investigan si se pagaron coimas para adjudicar a la empresa Odebrecht la obra del soterramiento de la traza del ferrocarril Sarmiento, que hace el recorrido entre Moreno y Once.

Odebrecht es la empresa de construcción brasileña involucrada en varios escándalos de corrupción en toda América latina, lo que derivó en la salida del poder de los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff, y de Perú, Pedro Pablo Kuczynski. De hecho, la causa argentina es una derivación de la megacausa iniciada en Brasil bajo el nombre de "Lava Jato".

Quienes también tendrán que dar explicaciones son varios funcionarios del ministerio que supo manejar De Vido como Ricardo Jaime, Juan Pablo Schiavi y Roberto Baratta, además de José López, el hombre de los 9 millones de dólares atrapado con las manos en la masa en el monasterio de las monjas de General Rodríguez. En concreto, la Justicia investigará en estas indagatorias, que arrancan en junio y se extienden hasta octubre, si hubo coimas de Odebrecht que fueron a parar a cuentas offshore vinculadas con funcionarios del gobierno de Cristina Kirchner.

La investigación judicial también abarca a varios empresarios que resultaron adjudicados en la obra, como Angelo Calcaterra, por entonces dueño de la empresa Iecsa y primo de Mauricio Macri, además de directivos de Ghella, Odebrecht y Comsa.

La obra fue adjudicada por un monto total de 3.000 millones de dólares. También fue citado a dar explicaciones Corcho Rodríguez, empresario y ex pareja de Susana Giménez, de quien la Justicia sospecha que podría haber actuado como intermediario en las maniobras analizadas.

La investigación, iniciada a instancias de Graciela Ocaña, permitió determinar que se hacían pagos a la empresa Caesa por servicios de consultoría que no habrían existido, con el solo efecto de disimular el pago de los retornos. Para el fiscal a cargo de la causa, Franco Picardi, las coimas fueron abonadas a través de Caesa, quien era manejada por un asesor de Ricardo Jaime llamado Manuel Vázquez, y el dinero derivado a cuentas del exterior.

También se rastrean pagos hechos directamente por Odebrecht Brasil a cuentas en el exterior a través de su división de "Operaciones Estructuradas", cuya forma de actuar está descripta a la perfección en una serie de Netflix de reciente estreno.

La empresa, que el año pasado se desvinculó del proyecto en Argentina como consecuencia de su debacle a nivel regional, confesó ante la Justicia de Estados Unidos haber pagado retornos en Argentina por unos 35 millones de dó- lares durante el gobierno anterior.