El debate por el Presupuesto bonaerense va tomando temperatura, con reclamos de intendentes peronistas por el manejo de los fondos y distintas presentaciones del oficialismo, que reunirá a su tropa para definir los próximos pasos. “El Presupuesto no sostiene lo elemental, es pura deuda y no tenemos idea de en qué lo va a invertir. Por eso creemos que este presupuesto de esta manera no se puede votar”, cuestionó la matancera Verónica Magario, de relación más que tirante con el Ejecutivo provincial.

Tras un encuentro que reunió a una decena de jefes comunales del peronismo bonaerense, principalmente del interior, con los legisladores del espacio en el anexo del Senado. La jefa comunal advirtió que de votarse el presupuesto enviado por la gobernadora tal como se envió “las economías de las familias van a estar cada vez más ajustadas producto de la revaluación muy fuerte de las propiedades y por los nuevos aumentos en gas, luz, ARBA y combustibles”.

Cumbre vidalista
La gobernadora bonaerense mantendrá un encuentro con todos los intendentes de Cambiemos. Además de celebrar la remontada de casi todos en las elecciones del pasado 22 de octubre, María Eugenia Vidal les pedirá acompañar el proyecto de Presupuesto y su ley de Responsabilidad Fiscal, que exige a los jefes comunales reducir el gasto político y los presiona para cumplir con el uso correcto de fondos enviados por la provincia y Nación.

También exigirá respaldar una medida poco simpática para los intendentes: el presupuesto deja sin efecto el Fondo de Infraestructura Municipal (FIM), una herramienta que debió negociar el año pasado para lograr aprobar sus leyes, y que aseguraba a los municipios recursos propios para algunas obras a discreción.