PROPUESTA

El Gobierno envió al Congreso cuatro proyecto de ley de seguridad con los que busca combatir el crimen organizado

El paquete de normas, incluye un nuevo registro de datos genéticos y la incorporación del concepto de "reiterancia".

El Gobierno envió este martes al Congreso una reforma integral de leyes en busca de combatir a las mafias que controlan el crimen organizado en Argentina.

El proyecto consiste en la creación de un Registro Nacional de Datos Genéticos, la incorporación del concepto de “reiterancia” y modificaciones a la unificación de condenas, concurso de delitos, legítima defensa y cumplimiento del deber.

La denominada "Ley Antimafias" se diseñó para ser aplicada en varios delitos. “La ley contra las organizaciones criminales, cambia de cuajo el modelo que hoy significa que vayamos agarrando hormiguita por hormiguita. Ahora vamos por el hormiguero”, graficó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, cuando presentó en marzo el proyecto en Casa Rosada.

 

En la norma "se delimita la procedencia de la aplicación del proyecto de ley circunscribiendo a la comisión de delitos que involucren tipos penales específicos -tráfico ilícito de estupefacientes, lavado de activos, homicidios, lesiones, pornografía infantil, privación ilegítima de la libertad, secuestro, coacción, amenazas, extorsión, trata de personas, tráfico de órganos, intimidación pública, incendios, estragos y tenencia ilegal de armas y/o explosivos- y que estén verosímilmente relacionados con los objetivos de una organización criminal".

"Se contempla una pena más alta de 8 a 20 años de prisión o reclusión por la mera pertenencia a la asociación", afirma la ley.

También "crea la figura de la Zona de Investigación Especial, con el objeto de establecer mecanismos de actuación ágiles para los diversos poderes del Estado, lo que posibilitará una respuesta más rápida y efectiva en el marco de la actuación operativa y de investigación".

 

Otro punto novedoso es que la pena por delito más grave que le corresponda a quien cometió el hecho también se aplicará a todos los miembros de la organización solamente por pertenecer a ella, ya que se considera que todos son partícipes necesarios para llevar a cabo el acto delictivo final.

Con el objeto de menguar los recursos de las organizaciones criminales, el proyecto contempla la extinción de dominio de cualquier bien que presumiblemente sea producto de sus actividades para su inmediata transferencia al dominio del Estado Nacional.

Nuevo Registro de Datos Genéticos

En este punto, se propone ampliar el alcance del actual Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual, que funciona en la órbita del Ministerio de Justicia, con la creación del “Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados con la investigación criminal”, en el ámbito del Ministerio de Seguridad. De esta manera, se extiende el registro a todos los delitos y no únicamente a los cometidos por ofensores sexuales.

De esta forma, se extiende el registro a todos los delitos y no únicamente a los cometidos por ofensores sexuales, "lo cual constituirá una verdadera revolución en la identificación criminal, como lo fue en septiembre del año 1891 la identificación dactiloscópica diseñada por el argentino Juan Vucetich", destaca el proyecto entre sus fundamentos.

Orden público y legítima defensa

Uno de los textos se refiere al orden público y la legítima defensa, considerando que en muchas oportunidades, los efectivos de las fuerzas de seguridad "se han visto inhibidos de actuar -basados en su experiencia personal- ante la posibilidad de resultar imputados por cualquier acto que lleven a cabo en cumplimiento de su deber o en ejercicio de su legítima defensa".

El proyecto actualiza el Código Penal y pone la mirada en "la víctima de los delitos y en su derecho a repeler los ataques como en el resguardo de un espacio legal adecuado dentro del cual las fuerzas del orden puedan actuar en cumplimiento de su deber sin comprometer su carrera ni su libertad, lo cual es fundamental para que puedan defender la vida y la libertad de los ciudadanos".

"Desde esta mirada, la legítima defensa es un derecho de las personas que proviene de su derecho a la vida y a la integridad, ante una situación que las pone en riesgo", señalan los fundamentos de la propuesta.

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