A pocos días de la aprobación de la Ley Justina, mediante la cual todos los argentinos mayores de 18 años somos donantes de órganos, el presidente Mauricio Macri recibió en la Casa Rosada a Ezequiel y Paola, padres de la menor que falleció en noviembre del año pasado en la espera de un corazón.

La reunión se llevó a cabo en la tarde de este martes y se debió a la reciente aprobación de la norma, la cual fue celebrada por la sociedad argentina. La nueva ley de trasplantes de órganos y tejidos, conocida como "Ley Justina", busca cambiar el paradigma sobre la donación de órganos en el país.

El Presidente había celebrado la resolución de la ley y si bien reconoció que puede generar "miedo", remarcó que se van a tener "mejores resultados". En una publicación en Facebook, el mandatario relató la historia de la pequeña de 12 años que falleció en la espera de un órgano que nunca llegó.

"Estuvo cinco meses internada, esperando un corazón compatible que le permitiera volver a su vida normal. Mientras esperaba, varias veces exigió que la lucha no fuera sólo por ella", señaló. La familia de Justina hizo caso al pedido de su hija y creó la campaña "Multiplicate x 7", la cual trata de concientizar sobre la importancia de la donación de órganos.

"Cuando vos te convertís en donante hay 7 órganos que se pueden donar en parte y podes llegar a salvar hasta 9 vidas porque hay algunos tejidos que se pueden trasplantar", explicó Ezequiel, el papá de la joven propulsora de la ley. En la reunión entre el funcionario y la familia de Justina, principalmente hablaron sobre el ejemplo que significó el caso de Justina y el Presidente afirmó su compromiso para que la ley se cumpla.

También participaron de la audiencia el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein; el senador Juan Carlos Marino y el diputado Daniel Lipovetzky. El proyecto se aprobó con 202 votos afirmativos y ya había sido votado por unanimidad en la Cámara de Senadores. "Cuando escuché a una de las diputadas pedir disculpas porque hace tres años se había tratado una ley, pensé que ese no era el momento. Ahora el precedente lo marcó mi hija. Es lamentable que alguien tenga que morir para que una sociedad se despierte, pero por otro lado es gratificante, en el dolor, que haya sido mi hija", manifestó Paola, la mamá de Justina.

Asimismo, su padre sostuvo: "Estamos continuando el legajo que nos dejó mi hija, para que el sufrimiento de ella y el de otros chicos durante esas esperas en las que no pudieron encontrar ese órgano, no sea en vano".