DESALIENTO

El "escenario crítico" tiene a las pymes en situación de alerta: no hay crédito y cae el empleo

Al panorama se suma la dificultad de mantener la actividad frente al ingreso de importaciones. 

El directivo de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (Apyme), Eduardo Fernández, advirtió sobre la delicada situación del sector productivo argentino, atravesado por la recesión, la falta de crédito y la competencia de las importaciones.

Según planteó, la política monetaria del gobierno nacional -con un fuerte aumento en los encajes bancarios- dejó sin financiamiento a las empresas y eliminó el crédito como motor del consumo interno, mientras que las tasas de interés se tornaron "insoportables" para el sistema productivo y comercial.

     

Hace algunas semanas, Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), señaló al diario BAE Negocios que "hay sectores que están atravesando una crisis severa por la caída de mercado interno. El gran ingreso de productos importados que reemplazan los productos de industria nacional significan despidos, suspensiones y cierres. Esto se va a intensificar y va a ir in crescendo. Las empresas están al límite, esperando un cambio, a partir de la estabilidad de la economía que haya una reactivación. La situación actual es insostenible".

"El futuro es sombrío. El crédito, que era uno de los motores del mercado interno, hoy está totalmente descartado tanto para consumo como para financiamiento de las empresas. Los números son tremendos: al inicio de agosto el encaje total era del 30% y el de bonos del 9%. Vamos a cerrar el mes con el 53,5% y el 18,5%, respectivamente. Esto significa tasas reales imposibles de afrontar", explicó Fernández en declaraciones radiales.

 

En otros momentos, las empresas buscaron créditos para poder financiarse y seguir esperando una mejora, pero esta vez todo está complicado. "El financiamiento es muy caro, las empresas no pueden financiarse para darle sustentabilidad a la crisis", confirmó Rosato.

A ese panorama se suma, como se indicó, la dificultad de mantener la actividad frente al ingreso de importaciones. "No sólo es difícil sostener la producción, sino que ahora tenemos un sistema financiero restrictivo que busca salvarse a sí mismo, pero asfixia al aparato productivo", subrayó Fernández.

El impacto directo se refleja en el empleo: durante la pandemia se perdieron 155.000 puestos de trabajo y, en los últimos 18 meses, otras 250.000 personas quedaron sin empleo. "La movilidad laboral va a ser hacia la baja. Las pymes están en una situación límite: no quieren despedir, pero no pueden sostener sus plantillas. Además, detrás del cierre de cada empresa hay historias familiares y economías regionales que desaparecen", sostuvo.

 

Las Pymes se declaran en situación de alerta porque no hay crédito.
Las Pymes se declaran en situación de alerta porque no hay crédito.

Fernández advirtió finalmente que el panorama podría desembocar en una crisis similar a la de 2001: "Cuando se sinceren las cifras y se mida la economía real, vamos a encontrar un desastre comparable al de aquella época. Hoy el país está destruyendo empleo y cerrando empresas que tardaron décadas en consolidarse".

En ese mismo sentido, el presidente de la Unión Industrial, Martín Rappallini, advirtió que desde marzo "se pierden de 1.000 a 1.500 puestos mensuales en la industria".

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