El lujo de comer: algunos alimentos subieron más del 200% en el último año
En la variación interanual del INDEC, ese sector acumuló una inflación del 133,5%. Claro que hay productos que perforaron ese número y registraron aumentos récord en ese período. Conocé más detalles en este informe especial.
El dato inflacionario de agosto confirmó la aceleración de precios ocurrida tras las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) por el salto devaluatorio en el tipo de cambio oficial. La cifra llegó al 12,4% y se convirtió en el valor mensual más alto en los últimos 32 años. De ese modo, le dio continuidad a un proceso económico que complica el bolsillo de los argentinos y se siente cada vez con más fuerza.
Durante el último mes, la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas encabezó los aumentos en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). La suba alcanzó el 15,6% y fue impulsada, sobre todo, por los incrementos en Carnes y derivados, y Verduras, tubérculos y legumbres, según el relevamiento del Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC). En ese escenario, el rubro quedó por encima de Salud (15,3%) y Equipamientos y mantenimientos del hogar (14,1%).
En la variación interanual, el sector de los alimentos acumuló una inflación del 133,5%, de acuerdo con la medición oficial. Claro que hay productos que perforaron ese número y registraron aumentos récord en ese período. El caso más notorio es el de la papa, que se encareció un 347%: el kilo pasó de $120.84 a $539,83 en los últimos 12 meses. Como se ve, un incremento desproporcionado en la hortaliza más consumida por los argentinos.
Detrás aparecen otros alimentos con subas por encima del 200% en el dato inflacionario interanual. Uno de ellos es la naranja, que avanzó el 288%. Y también figura el tomate redondo, con un incremento del 239%. Este producto, además, mostró una fuerte suba durante agosto. El kilo pasó de $538,55 a $709,89 en las góndolas de las verdulerías y los supermercados; es decir un 31,2% de incremento en apenas un mes. Según confiaron fuentes del Mercado Central consultadas por Crónica, "no hubo buena calidad de los tomates que llegaron desde las provincias de Salta y Jujuy, lo que derivó en un salto de los precios".
A esto se sumó otro inconveniente que preocupa al sector: el hallazgo del virus rugoso del tomate en plantaciones de La Plata, Mar del Plata y Lavalle (Corrientes). Esta nueva virosis, detectada por primera vez en 2014 en Israel, provoca síntomas como manchas marrones en los frutos, deformaciones, pérdida de calidad y reducción en la producción. Suele propagarse con rapidez mediante semillas, plantas infectadas y utensilios de trabajo.
Hasta ahora, ya se registran pérdidas de hasta un 40% de la producción en zonas de Corrientes, lo que también generó la disparada en el precio del tomate durante agosto pasado. Y el escenario podría agravarse aún más en los próximos meses. De hecho, el Senasa declaró una Alerta Fitosanitaria en todo el territorio nacional, hasta el 31 de diciembre de 2024, como consecuencia del virus rugoso del tomate.
La batata, por su parte, registró un incremento interanual del 223%, mientras que el arroz blanco tuvo un alza del 220% en ese período y los huevos de gallina treparon un 204%. Los aumentos, en efecto, resultaron un duro golpe para la economía de los argentinos. Claro, los precios de estos alimentos aceleraron a mayor ritmo que el ingreso promedio de los consumidores.
Para Isaac Rudnik, director del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci), estas subas impactaron de lleno en las clases populares. "Las familias vienen desarrollando políticas de supervivencia en el día a día, saliendo de consumir productos que son indispensables, como las frutas y verduras para los más chicos", señaló al ser consultado por Crónica. Y concluyó: "Así se corren a una alimentación cada vez más limitada y deficiente".

