Elecciones en CABA: la participación fue la más baja en los últimos 28 años
El Instituto de Gestión Electoral confirmó que la participación cayó respecto a 2023 y se reavivó el debate sobre el compromiso electoral en la Argentina. ¿Qué explica el creciente ciudadano desinterés en las urnas?
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires celebró este domingo 18 de mayo elecciones legislativas para renovar una parte de su Legislatura. Si bien la jornada transcurrió con normalidad en términos logísticos, un dato se destacó por encima del resto: la baja participación de los votantes en las urnas.
Según datos publicados por el Instituto de Gestión Electoral de la Ciudad, la concurrencia fue inferior a la registrada en los comicios de 2023. El marcado ausentismo encendió las alarmas entre autoridades y analistas, que advierten sobre una tendencia creciente de desinterés ciudadano en los procesos electorales.
Baja participación en CABA y preocupación por el ausentismo a nivel nacionalEl domingo 18 de mayo, la Ciudad de Buenos Aires llevó a cabo las elecciones legislativas para renovar 30 bancas en la Legislatura porteña. Pese a los resultados, la baja participación del electorado marcó un fuerte contraste con comicios anteriores.
Según datos oficiales del Instituto de Gestión Electoral, la participación fue del 56%, lo que representa una caída de 20 puntos porcentuales respecto a las elecciones generales de 2023, cuando había alcanzado el 76,7%. En comparación con las legislativas de 2021, el descenso fue de más de 17 puntos, ya que en esa ocasión la concurrencia fue del 73,4%.
La baja asistencia a las urnas no fue un fenómeno exclusivo de CABA. Durante este año, otras provincias también evidenciaron desinterés electoral. En Santa Fe, por ejemplo, las recientes elecciones de convencionales constituyentes registraron una participación del 55,6%, mientras que el domingo pasado Chaco, Salta, Jujuy y San Luis celebraron comicios de medio término con cifras similares de ausentismo.
El marcado descenso en la participación despertó preocupación tanto entre las autoridades como en analistas políticos, quienes advierten sobre una tendencia creciente de apatía cívica. La falta de competitividad electoral, el desencanto con la política y el clima general de insatisfacción social aparecen como posibles factores detrás del fenómeno, que empieza a consolidarse a nivel nacional.

