Por Damián Juárez
djuarez@cronica.com.ar

Fue una reunión con notorias presencias, pero también con muchas ausencias. El pasado viernes, con el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá como anfitrión, una parte del peronismo intentó arrancar un difícil camino de unidad rumbo a 2019, para intentar pelearle el poder a Mauricio Macri en las presidenciales.

El propio Rodríguez Saá, quien podría ser uno de los candidatos del peronismo, como ya explicó “Crónica”, juntó a parte del partido, básicamente al sector que responde a Cristina, aunque los grandes ausentes de la convocatoria fueron los otros gobernadores peronistas.

En este cuadro de situación, Alberto Rodríguez Saá lanzó la conformación de un “frente patriótico nacional” con la idea de derrotar a Cambiemos en los comicios del año que viene. Hubo críticas al “modelo neoliberal” de Macri y se pactó un encuentro de este sector en Avellaneda, el mes próximo.

Escuchaban al gobernador puntano referentes del riñón K, entre los destacados, Amado Boudou y Agustín Rossi, quien, como también contó este diario, es el que quiere lanzarse al juego presidencial en representación del sector que responde a CFK.

“Necesitamos un frente patriótico en el que estemos todos los que somos opositores. Tenemos que construir el camino, la unidad, las reglas de juego, sin hablar de candidaturas que nos dividen y buscando los mejores mecanismos para su formación”, dijo Rodríguez Saá al lanzar la convocatoria.

“Si nos preguntan si tenemos candidatos, no digamos que no, tampoco que sí. Tenemos que decir que el candidato lo tenemos ‘in pectore’”, señaló, parafraseando una respuesta que le gustaba mencionar a Carlos Menem en su época al frente de la Rosada.

Una anécdota del encuentro es que fue boicoteado por el hermano de Rodríguez Saá, Adolfo, quien adelantó que su sector no iría. Parece que el hombre sueña con la gobernación y no quería aparecer pegado a tanto kirchnerista.

Presencias y ausencias

Además de Rossi y Boudou, fueron de la partida Andrés “Cuervo” Larroque, Aníbal Fernández, Jorge Taiana y Jorge “Coqui” Capitanich, completando los leales a Cristina que dijeron sí. También estuvo representado el nuevo PJ bonaerense, con Gustavo Menéndez a la cabeza y otros intendentes bonaerenses como Fernando Grey, Ariel Sujarchuk, Leonardo Nardini y Francisco Echarren.

La otra presencia destacada fue la de Hugo Moyano, que ya adelantó su intención de ser un actor activo en la nueva conformación del peronismo rumbo a 2019. “Hay 2019” fue el lema del encuentro, que tuvo como oradores a Rodríguez Saá, Hugo Moyano, Agustín Rossi, Jorge Capitanich, José Luis Gioja y Anabel Fernández Sagasti. Pero también fueron notables las ausencias. La convocatoria no logró reunir a las figuras principales del peronismo.

No estuvieron Cristina, ni Massa, ni Randazzo, ni Urtubey, ni el resto de los gobernadores del PJ. De Cristina se puede decir que no fue pero envió a su gente. Sin embargo, el resto que no fue eludió la cita por considerar que los nombres allí presentes representaban “el pasado” y por ello esquivaron la invitación.

El peronismo intenta reconstruirse pero son tantas las líneas internas y los intereses que hoy la unidad parece algo muy lejano.

Este sábado habrá otra cumbre del peronismo bonaerense, esta vez en Hurlingham, donde los intendentes del PJ también intentarán perfilarse como un polo de poder en el nuevo mapa de un peronismo que aún está buscando su brújula.