Gendarme detenido: "Se me acusa de traición a la Patria por mandar una carta de una madre a un hijo", la respuesta de Oscar Laborde al Gobierno
El ex embajador en Venezuela además sostuvo que la gestión de La Libertad Avanza busca “cambiar el eje de la discusión”. “La inoperancia trata de ser ocultada con agresión”, advirtió.
El ex embajador en Venezuela Oscar Laborde salió al cruce de la denuncia del Gobierno por “traición a la Patria” por su intervención en el caso Nahuel Gallo, el gendarme argentino detenido en el país que gobierna Nicolás Maduro acusado de espionaje. “Se me acusa por enviar una carta”, advirtió.
“Fui embajador en Venezuela hace un año y medio. Lo que hice fue, con los contactos que me quedaron de aquella gestión, con el fiscal general, les pregunté si le podía hacer llegar una carta (a Gallo) de la madre y ella estuvo de acuerdo. Esa gestión humanitaria fue solicitada por la familia a través de Juan Grabois, que también lo hizo con toda la preocupación de que en Navidad un hijo, después se sabrá por qué fue para allá, reciba la carta de la madre”, aseveró el ex diplomático en una entrevista radial tras la denuncia presentada este jueves por el Ministerio de Seguridad que conduce Patricia Bullrich.
Además, subrayó que no tuvo ni quiere tener “ninguna intervención” en el caso, “ni puenteando ni interviniendo” en las gestiones oficiales que realiza el Gobierno.
“Lo que yo hice es ni más ni menos que recibir una carta y enviársela a la persona que se lo podía hacer llegar. Eso le satisfizo a la madre. La información es que está en buen estado, eso le pareció correcto. No pido que se me agradezca, pero se me acusa de traición a la patria por mandar una carta de una madre a un hijo”, cuestionó Laborde.
Luego, retomó sus críticas al Gobierno de Javier Milei por considerar que no hizo “nada” para abordar este tema.
“Todavía no tenemos un abogado solicitado por el gobierno argentino para que atienda el caso del gendarme, recién ayer parece que Brasil se enteró del tema... Lo que yo hice no fue meterme, simplemente y con ningún conducto oficial le hice llegar una carta de la madre al gendarme. Eso ocasionó el malestar de Patricia Bullrich, que ya había estado muy molesta con la vicepresidenta (Victoria Villarruel) cuando dijo que en ningún caso hubiera autorizado el viaje del gendarme que, por razones obvias, iba a terminar como terminó”, analizó el ex embajador.
Y completó: “En vez de solucionar lo que tienen que solucionar el Gobierno y la Gendarmería, se les ocurrió denostarme a mí como agente cubano y otros epítetos, que es un poco antiguo, pero tratan de ocultar cambiando el eje de la discusión”.

