COMUNICADO

Género y diversidad, centro de las políticas de inclusión financiera delBanco Nación

La directora del Banco de la Nación Argentina, Cecilia Fernández Bugna, se refiere a como desde 2020, se sigue un camino de institucionalización del enfoque de género y diversidad que busca transversalizar estas perspectivas en el BNA.

A través de un comunicado, la directora del Banco de la Nación Argentina, Cecilia Fernández Bugna, se refiere a como desde 2020, se sigue un camino de institucionalización del enfoque de género y diversidad que busca transversalizar estas perspectivas en el BNA y marca la agenda sectorial con una política inédita entre los bancos del país.

El mensaje completo, por Cecilia Fernández Bugna:

Desde 2020 con la histórica creación de la Gerencia de Género, Diversidad y
Derechos Humanos, el Banco de la Nación Argentina (BNA) lleva adelante un
fuerte proceso de reformas culturales e institucionales: comenzó un camino de
institucionalización del enfoque de género y diversidad que busca
transversalizar estas perspectivas dentro del banco. Lo hace a partir de una
mirada integral del sistema financiero a partir del cual creó nuevos productos y
servicios con los cuales el BNA, como banca pública nacional, marca la agenda
sectorial con una política inédita entre los bancos del país.

En 2021 se sumaron 1,2 millones de personas humanas a la titularidad de
cuentas bancarias. Ello implicó que el 95,3% de la población adulta o 33,3
millones de personas accedan a una cuenta para realizar pagos, enviar y
recibir dinero y canalizar ahorros e inversiones, según datos del Banco Central,
demostrando así niveles de bancarización equiparables a los de las economías
desarrolladas. A pesar de eso, queda un camino por recorrer respecto de la
inclusión financiera.

Nuestro objetivo es consolidar un banco libre de discriminación y violencia, que
garantice igualdad de trato, oportunidades y resultados a todas las personas
que trabajan o interactúan con él. Poniendo la mirada en ese horizonte,
asumimos desde el BNA el compromiso de garantizar una inclusión financiera
de calidad a todas las personas, entendiendo las especificidades y
potencialidades de cada segmento y, por lo tanto, la pensamos desde una
óptica que reconozca los beneficios de una bancarización accesible y
sostenible.

Con estas iniciativas el banco más grande e importante de la Argentina, con un
capital humano de 17.600 personas empleadas en 757 bocas de atención
distribuidas en todo el país, se propone cambiar su estructura, hecho que
implica una modificación orgánica desde adentro hacia afuera. Para eso, se
creó una Guía de Buen Trato para personas usuarias, con lineamientos que
buscan garantizar un trato respetuoso y adecuado a todas las personas que se
vinculan con el banco a través de una sucursal, con apartados especiales
dedicados al trato digno de personas travestis, trans y no binarias, personas
con discapacidad y personas mayores.

El BNA aplica otras transformaciones cardinales. Es el primer banco del país
en iniciar un cambio en los formularios para dotarlos de una doble cualidad:
lenguaje claro y lectura fácil. Para ello convocó a lingüistas y diseñó una guía
de la comunicación clara e inclusiva, con el fin de que el banco se exprese de
forma concreta y sencilla y las personas usuarias puedan acceder a todo el
contenido generado por el BNA: normativas, formularios de apertura de cuenta,
términos de un préstamo, condiciones de contratación de un servicio, etcétera.

Desde el mes pasado se desarrolla en la sede central del BNA el segundo ciclo
de "Diálogos sobre inclusión financiera con enfoque de género"; que
impulsamos con el acompañamiento de la Fundación Friedrich Ebert, donde
escuchamos la palabra de mujeres que forman parte de la economía
informatizada (cooperativas agrupadas en la Unión de Trabajadores de la
Economía Popular (UTEP), La Poderosa y de la Escuela de UPACP, el
sindicato de empleadas de casas particulares), en una serie de intercambios
que tendrán durante los próximos meses la palabra de las personas mayores y
de las juventudes (13 a 17 años), con la idea de escuchar de boca propia las
voces de quienes son protagonistas de la utilización diaria de las iniciativas de
inclusión y educación financiera, sobre la premisa de que su participación, sus
experiencias, saberes y opiniones deben ocupar un lugar central en toda
formulación e implementación de políticas para que estas efectivamente
cumplan las metas que ambicionamos.


La centralidad de las políticas procuran la inclusion financiera de grupos
específicos, considerando que el Banco de la Nación Argentina ya cuenta con
iniciativas para atender las necesidades de distintos sectores y brindarles
servicios de calidad a partir de cuatro iniciativas: 1) el programa Mayores
Activos. 2) préstamos especiales, paquetes y ampliación de medios de pago
para trabajadoras de casas particulares; 3) tasas diferenciales en créditos para
micro emprendimientos y 4) las tasas diferenciales para mujeres líderes de
emprendimiento o cuyos cuerpos de directorios están compuestos por una
mayoría de mujeres.


Cambios orgánicos

Dos políticas implementadas funcionan como otro ejemplo de la
transversalización en el enfoque de género implementado en el BNA: la
creación de más de 60 lactarios en diferentes sucursales de todo el país y una
prueba piloto de “baños inclusivos” –sin cartelería segregada conforme a una
versión binaria de género- en nueve sucursales que cuentan con personal del
Cupo Laboral Travesti y Trans. Al mismo tiempo, nuestra institución es pionera
en adoptar medidas frente a casos de mujeres y personas LGBTQI+ en
situación de violencia, pues pone en práctica un protocolo contra la violencia
laboral y de género para todo el personal del BNA.

Otro ejemplo de implementación de cambios orgánicos es que hace dos meses
el Banco de la Nación Argentina se convirtió en la primera institución del país
en establecer nuevas licencias por interrupción voluntaria del embarazo,
adecuación corporal en casos de identidad de género y corresponsabilidad de
cuidados, entre otras, y amplió las licencias por discapacidad, violencia por
motivos de género, por trámites de adopción, tratamientos de fertilidad y
maternidad, entre otras.

El Banco de la Nación Argentina cuenta con 10 millones de clientes, casi 20
millones de personas usuarias, algunas cientos de miles de ellas nunca antes
habían accedido a la bancarización y que el BNA las incorporó en tiempos de
pandemia, cuando le acercó a millones de personas los Ingresos Familiares de
Emergencia (IFE) y sus refuerzos.

Eso implica una oportunidad para pensar la inclusión desde una mirada que empuja a conocer las necesidades de las personas usuarias, sobre todo considerando que el BNA aceleró su transformación en agosto de 2020 gracias a su aplicación BNA+, con la que sumó 7 millones de descargas hasta el mes de junio de 2022, con 5,5 millones
de personas usuarias de modo frecuente, número que la ubica en la cima de
las billeteras virtuales de banco utilizadas en nuestro país.

Nos propusimos generar las condiciones que garanticen el cumplimiento pleno
de los derechos de todas las personas, en la obligación que poseen los
Estados y los organismos que los integran, de protegerlos y garantizarles, así
como en la convicción de que la igualdad sustantiva y la valoración de la
diversidad es un catalizador del desarrollo de nuestro país y del ejercicio de la
ciudadanía de toda la población.

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