SEMANA SANTA

Jueves Santo: la Iglesia lanzó un mensaje político y lavará los pies de jubilados en misas de todo el país

Sacerdotes y comunidades de barrios populares expresaron: “Estamos muy preocupados y rezamos por los jubilados, queremos reconocer su dignidad, que tengan medicamentos y todo lo que necesitan”.

La Iglesia Católica dará este Jueves Santo un gesto político al realizar el tradicional lavado de pies a jubilados y personas de la tercera edad en misas de todo el país. Se trata del rito que repite el acto de humildad y servicio brindado en la última cena por Jesucristo a los Apóstoles. Participarán desde el arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, cardenal Vicente Bokalic, al arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge García Cuerva, y el movimiento de curas villeros

Los protagonistas de ese acto litúrgico lleno de simbología suelen ser elegidos de manera meditada por las autoridades eclesiásticas. En ese marco, suelen poner en el centro de la escena a sectores sociales desprotegidos y que requieren de asistencia y contención. 

Cabe mencionar que el Papa Francisco, de 88 años, concurrió este Jueves Santo a la cárcel romana Regina Coeli para celebrar la jornada junto a 70 presos. “Me gusta hacer, cada año, lo que Jesús hizo el Jueves Santo, el lavatorio de los pies, en la cárcel”, indicó y expresó: “Este año no puedo hacerlo, pero sí puedo y quiero estar cerca de ustedes. Rezo por ustedes y por sus familias”.

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En tanto, la Iglesia considera que los jubilados es una población vulnerable en nuestro país. De hecho, en cada marcha de los miércoles se observan las violentas represiones que padecen por parte de las fuerzas de seguridad. Y el mes pasado ocurrió una masiva movilización en apoyo a la clase pasiva en la que participaron hasta barrabravas de los clubes de fútbol.

"Queremos rezar y comprometernos especialmente por los jubilados"

Autoridades eclesiásticas confirmaron esta jornada que brindarán el lavado de pies a los adultos mayores que enfrenta una complicada situación de vulnerabilidad económica. En un comunicado difundido por sacerdotes y comunidades de barrios populares y villas del país y del Hogar de Cristo, informaron: “Estamos muy preocupados y rezamos por los jubilados, queremos reconocer su dignidad, que tengan medicamentos y todo lo que necesitan”.

“Nos encontramos en tiempos de desencuentros y divisiones. Es fundamental caminar juntos, buscar unidad. Cuando se rompe el tejido social, es necesario integrarnos y no dejar a nadie afuera. El Padre no quiere que se pierda nadie, dice Jesús. Es bueno en esta Semana Santa encontrarnos con Dios, que hace posible lo que para los seres humanos es imposible. Desde el punto de vista cristiano, separados de Dios nada podemos hacer. Queremos rezar y comprometernos especialmente por los jubilados, por nuestros hermanos mayores. Ellos nos precedieron en el camino”, afirmaron.

Luego también recordaron la reflexión del cardenal Ángel Sixto Rossi, arzobispo de Córdoba, quien alertó: “Restringir los medicamentos gratis es una eutanasia encubierta; chicos y grandes, ricos y pobres, enfermos y sanos, todos tenemos igual sagrada dignidad como hijas e hijos de Dios”.

Del mismo modo, citaron a monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal, quien planteó: “Preocupan las medidas que aumentan la pobreza, así como la sobreactuación de la crueldad; preocupa todo tipo de corrupción; cuando el jubilado no percibe con justicia lo correspondiente a todo lo que trabajó”.

 

Anuncio de los sacerdotes de barrio populares por el Jueves Santo con los jubilados.
Anuncio de los sacerdotes de barrio populares por el Jueves Santo con los jubilados.

“Con el Papa Francisco, aprendemos que la vejez es la sede de la sabiduría. En nuestros barrios populares y en tantos otros lugares, los adultos mayores cuentan a las nuevas generaciones historias que combaten el olvido de las buenas costumbres y transmiten tradiciones religiosas, culturales y familiares”, indicó el comunicado mencionado.

“El jubilado no está retirado de la vida. Todo lo contrario. Debe tener las condiciones adecuadas para disfrutar del tiempo libre, encontrarse con los hermanos y servir a los demás. Esto es muy difícil si no le alcanza para alimentarse, tomar medicamentos y tener las comodidades que merece quien trabajó toda su vida. El buen descanso tiene raíces bíblicas y es parte esencial en la vida de un trabajador. En esa línea, debemos concebir la importancia de una jubilación digna”, completaron los sacerdotes.

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