La fiscalía sostuvo que todas las maniobras que se ventilaron en el juicio oral por el encubrimiento del ataque terrorista "llevaron a dificultar, desviar e incluso arruinar la investigación del atentado" y pidió condenas para todos los acusados, menos para el ex comisario Jorge "Fino" Palacios

En el juicio oral que lleva más de dos años se dieron a conocer dos grandes hechos: por un lado, el pago al reducidor de autos Carlos Telleldín para que diera una declaración falsa ante la justicia y, por otro, el abandono deliberado de la investigación sobre el ciudadano de origen sirio Alberto Kanoore Edul, quien tenía vínculos con la familia Menem.

"Tenemos acreditado que la familia presidencial (de Menem) le hacía favores a la familia Kanoore Edul", sostuvo el fiscal ad hoc de la UFI- AMIA, Miguel Yivoff, durante el último tramo del alegato de la fiscalía, antes de darle paso a los pedidos de pena que leyó el fiscal Roberto Salum. 

Antes de leer los pedidos de condena, Salum remarcó que los hechos investigados "implican una grave violación a los derechos humanos", y que, como el atentado a la AMIA fue declarado un delito de lesa humanidad, esperaban que el Tribunal Oral Federal (TOF) 2 aplique para el encubrimiento el mismo criterio. 

"Todos los hechos imputados se produjeron durante la instrucción e impactaron en la investigación del atentado. Corresponde que se le apliquen las mismas reglas de tratamiento que a los crímenes de lesa humanidad", sostuvo el fiscal. 

Al ex presidente Carlos Menem la fiscalía lo acusó de "abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público y encubrimiento" y pidió que se lo condene a "4 años de prisión e inhabilitación por 8 años para cargos públicos". 

El pedido de pena más alto fue formulado al ex juez Galeano, 13 años de cárcel, para quien la fiscalía pidió también "inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos", y le endilgó haber incurrido en abuso de su autoridad, prevaricato y coacción, entre otros delitos. 

La fiscalía pidió además penas de 6 años de prisión para el ex jefe de la SIDE, Hugo Anzorreguy, y de tres años de cárcel para su segundo, Juan Carlos Anchezar, a quienes acusó de haber participado activamente en la desviación de la investigación del atentado. 

La audiencia se desarrolló en la sala AMIA de los tribunales federales de Comodoro Py, en el barrio porteño de Retiro, y estuvo encabezada por los jueces Jorge Gorini, Karina Perilli y Néstor Costabel.

Los fiscales también pidieron penas para su ex colegas Eamon Mullen y José Barbaccia (8 años de prisión) y para el ex titular de la DAIA, Rubén Beraja (1 año), entre otros. 

Para la fiscalía, el ex titular de la DAIA fue partícipe necesario de la maniobra de pago a Telleldín para que diera una versión falsa sobre el destino de la camioneta Traffic que se habría usado para el atentado, y que pasó por sus manos, según la investigación judicial. 

En el caso de Telledín, la fiscalía pidió que sea condenado a 3 años y medio de prisión, al tiempo que para su ex mujer Ana Boragni pidió 2 años, y para su entonces abogado Victor Stinfale pidió 3. Los dos fueron acusados de haber sido parte de la maniobra del pago con fondos que salieron de las arcas del Estado. 

Los fiscales pidieron además 2 años de prisión para el espía Patricio Finnen por haber sido parte de la maniobra que culminó con el pago a Telleldín, y 3 años al ex policía Carlos Castañeda, por haber propiciado que no fuera investigado Kanoore Edul, a pedido de Menem.

"Carlos Saúl Menem determinó a Juan José Galeano, a través de su hermano Munir Menem, abandonar la investigación en la causa sobre Kanoore Edul", sostuvo la fiscalía para luego revelar que Castañeda destruyó pruebas. 

Las maniobras que dieron origen al segundo juicio oral vinculado con el atentado a la AMIA, surgieron del primer juicio, que concluyó en septiembre de 2004, en el que se determinó que la investigación del juez Galeano había sido irregular. 

Para los fiscales de la UFI AMIA, la de Kanoore Edul era una de las pistas más importantes de la investigación del atentado porque desde su teléfono se había efectuado una llamada a Telleldín el día en que se entregó la camioneta Renault Traffic que se habría utilizado para el atentado.

En un allanamiento realizado en el domicilio de Kanoore Edul, a dos semanas del atentado, la policía había encontrado su agenda, de la que surgía el dato de Moshen Rabbani, entonces agregado cultural del la embajada de Irán en Argentina, uno de los principales sospechosos, y de once talleres de vehículos.

La fiscalía tuvo por probado que tras una visita de Alberto Kanoore Edul (padre) a la Casa Rosada, y de una comunicación recibida por el ex juez Galeano, desde el Poder Ejecutivo Nacional, bajo las órdenes de Menem, se demoró e interrumpió la investigación de esa pista.

En relación a ese hecho, la Fiscalía solicitó la absolución del ex comisario Palacios tras considerar que no se había acreditado, con el grado de certeza requerido para una acusación, su participación en estos hechos.

La UFI es la Unidad del Ministerio Público Fiscal que condujo Alberto Nisman hasta su muerte, en enero de 2015, y actualmente está encabezada por los fiscales Roberto Salum, Leonardo Filippini y Santiago Eyherabide.

El atentado contra la AMIA fue perpetrado la mañana del 18 de julio de 1994 y causó la muerte de 85 personas y dejó cientos de heridos, tras lo cual se inició una investigación por la cual 23 años más tarde no hay ningún detenido.

En la audiencia estuvieron presentes todos los imputados, menos el abogado Stinfale, mientras que Menem llegó a las 17.30, cuando hacía 3 horas que había comenzado la audiencia, mientras Anzorreguy se retiró antes, descompuesto.

Fuente: Télam