La pobreza alcanza cada vez a más trabajadores
Según un estudio de la UBA, el 40% de los asalariados habita en un hogar en esas condiciones.
Casi cuatro de cada diez trabajadores en relación de dependencia no están registrados en la seguridad social y habitan un hogar pobre. Así lo consignó el informe Empleo Asalariado Informal y Pobreza Laboral, realizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
El estudio indicó una tasa de informalidad entre los asalariados del país del 36,7% durante el tercer trimestre de 2024. Por el lado de los hombres, fue del 34,2%. Y por el lado de las mujeres, del 38,9%. En promedio, la tasa de informalidad femenina a mediados de 2024 fue de aproximadamente cinco puntos porcentuales más alta que la tasa masculina.
"Trabajar no es garantía para salir de la pobreza", aseguró Roxana Maurizio, subdirectora de la Carrera de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, en declaraciones radiales.
El valor, similar al registrado en 2008, se mantiene relativamente constante desde hace 16 años -en torno al 35%- según el informe que tiene en cuenta los datos actualizados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y releva el dato desde 2003.
Además, el mes pasado se informó por primera vez en un año un aumento de la cantidad de empleo formal, de acuerdo con datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Fue un aumento marginal, de un 0,1%, pero marcó el quiebre de una tendencia negativa que duró 11 meses.
El estudio de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA registró que el 40% de los asalariados vive en un hogar pobre. El valor asciende a 63% si se tiene en cuenta a los trabajadores informales.
Cuando se hace la comparación entre el salario mensual y el valor de la canasta de bienes y servicios básicos -línea de pobreza individual- se observa la misma discrepancia, pero más acentuada: el 59% de los asalariados informales recibe un salario mensual inferior al valor de la canasta, contra solo el 8% de los asalariados formales.
Impacto en los jóvenes
Los jóvenes son el grupo etario que experimenta una tasa de informalidad más elevada. Durante el segundo trimestre de 2024, fue de casi 64%, 28 puntos porcentuales más alta que la tasa global. "Los jóvenes no entran al mercado de trabajo poniéndose su propio negocio, sino que entran en una relación de dependencia, pero la mayoría de esos casos no logran insertarse de manera formal", explicó Maurizio.
A su vez, los trabajadores asalariados de entre 45 y 64 años -60 años en el caso de las mujeres- son quienes experimentan la tasa de informalidad más baja -27,5%-; les sigue el grupo de entre 25 a 44 años -34,4%-; y el de 65 años -60 años en las mujeres- y más -47,9%.
Sólo dos áreas registraron tasas de informalidad más bajas que el promedio: Gran Buenos Aires -que incluye a la ciudad de Buenos Aires y partidos de la provincia de Buenos Aires- y la región patagónica -35% de informalidad y 20%, respectivamente-. Las regiones Noroeste, Cuyo y Nordeste registraron tasas superiores al 40%.

