Por primera vez en el último medio siglo, nuestro país recibió a la pareja real de Noruega, que fue agasajada por el presidente Mauricio Macri y su esposa, Juliana Awada, en el Museo de Casa Rosada. El último monarca de ese reino noreuropeo que había visitado Argentina fue Olaf V, padre del actual Harald V, en 1967.

El rey Harald, de 81 años, y su esposa, la reina Sonja, fueron recibidos por Macri en su despacho antes de compartir el almuerzo con el matrimonio presidencial argentino. 

Tras el brindis de rigor, el mandatario argentino manifestó que “tomamos esta visita como un gesto de confianza hacia el camino que hemos emprendido como sociedad Un camino de reformas profundas, apuntando a integrarnos al mundo, a crecer y a reducir la pobreza. Y para eso necesitamos buenos socios”.

Macri señaló que entre ambos países hay “mucha complementación económica”, poniendo de relieve que ya hay varias importantes compañías noruegas que están invirtiendo en la Argentina.

“Esperemos que se les sumen las que los han acompañado en esta ocasión, en este viaje”, agregó el jefe de Estado.

Lazos de larga data

A su turno, el rey Harald V sostuvo que este “es un tiempo emocionante para el desarrollo de las relaciones entre nuestros países”, y subrayó que “los lazos entre nosotros son de larga data”.

El monarca señaló que “Argentina fue uno de los países que recibieron mayor cantidad de inmigrantes durante el último siglo”. Evaluó, asimismo, que “hoy visitar Argentina no tiene que ser meramente un sueño”, porque “la mejora de las conexiones aéreas hace que sea más fácil para mayor cantidad de noruegos viajar hasta aquí”.

Del mismo modo, el rey Harald manifestó su deseo de que también “una mayor cantidad de argentinos se animen a visitar Noruega.

“Señor Presidente, nuestra visita atrajo mucho interés en Noruega y abre nuevas oportunidades de cooperación en diferentes áreas”, explicó el monarca.

Aseveró, además, que “se están firmando acuerdos en diferentes campos que incluyen cooperación en comercio y negocios, en la defensa de los derechos humanos, la promoción de la cooperación internacional y el reconocimiento de la responsabilidad común para asegurar el desarrollo sustentable”.

El discurso real también abordó el desafío ecológico: “Nuestros dos países comparten proximidad a los polos. Quizás esto afecta el hecho de que sentimos el efecto del cambio climático con más fuerza”, evaluó.

Por último, señaló que “tenemos ricos recursos naturales y esto nos hace especiales en términos de la responsabilidad que nos confiere el uso de recursos de manera sustentable, para el beneficio de los humanos”.