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Obra pública en la gestión de Javier Milei: por qué un freno representaría una catarata de juicios de empresas contratistas al Estado

El presidente electo anunció el miércoles último que, con su Gobierno, “se termina” porque “no hay plata” en las arcas públicas. Crónica entrevistó a empresarios y gremialistas del sector que hablaron sobre “despidos” y cuestionaron el modelo “a la chilena” que admira el líder libertario.

La obra pública se termina; no tenemos plata”, anunció el miércoles último en una entrevista televisiva el presidente electo, Javier Milei, al advertir que durante su Gobierno las Provincias y los Municipios deberán afrontar el gasto.  Esa decisión puso en alerta a las empresas del sector. Incluso el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo Weiss, dijo que “ya hay telegramas de despido” enviados por algunos de esas compañías.

Weiss, en diálogo este lunes con cronica.com.ar, explicó que, “en la obra pública, el dinero que se invierte hoy, se factura el mes que viene y se cobra enero o febrero”.

Las empresas están viendo que eso va a ser muy difícil y que, simultáneamente, habrá un pico inflacionario por las nuevas medidas”, alertó.

 

Y completó: “Todo eso da un combo que hace que sobre muchas de las obras, que ya venían muy complicadas, las empresas tomaran la determinación de ralentizarlas mucho o incluso pararlas. Y eso naturalmente deviene en despidos”.

En la misma línea, el secretario gremial de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), Fabián Cattanzaro, advirtió en contacto con este medio que, en relación a la obra pública y por los dichos de Milei, "están en riesgo 300.000 fuentes de trabajo". Explicó que 250.000 de manera directa y 50.000 en forma indirecta. Estuvo en línea con una advertencia lanzada el viernes último por la Unión Obrera de la Constucción de la República Argentina (UOCRA).

Cattanzaro, además, alertó que “parar” de manera abrupta “las tres mil obras que hay en todo el país” implicaría “una catarata de demandas judiciales contra el Estado porque ese interrumpirían unilateralmente”, al advertir eventuales acciones legales de parte de empresas contratistas.

El dirigente gremial insistió con que frenar los trabajos generaría “un conflicto contractual”, además de “echar a perder el material porque se empezaría a desgastar”.

"Es una irresponsabilidad arrojar titulares para los medios y generar zozobra en los trabajadores", enfatizó el sindicalista al cuestionar al presidente electo. 

Cuestionamiento al modelo “a la chilena” que admira Milei

Durante la campaña electoral, Milei sostuvo: “Empezamos recortando la obra pública y llevándola a cero, y las que están en curso las licitamos. Los contratos se respetan. Pero vamos a una iniciativa privada a la chilena”.

De sus declaraciones, se desprende que durante su gestión se implementaría el esquema de Participación Público Privada (PPP) que se puso en práctica durante el Gobierno de Mauricio Macri.

 

Durante el macrismo, no se hizo ni una ruta. Sólo se cumplió con el 1,08% de las obras viales proyectadas con el PPP. Ese esquema no es viable porque los costos financieros son carísimos”, cuestionó este lunes Cattanzaro.

El Estado chileno, quizá para mitigar ese inconveniente, mantiene una porción de sus obras de infraestructura bajo la órbita del Estado. Según el Ministerio de Obras Públicas del país trasandino, el Gobierno invierte el 4,1% del Producto Bruto Interno (PBI).

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