Por Damián Juarez
djuarez@cronica.com.ar

Los nuevos diputados y senadores debutan pasado mañana, 11 de diciembre. Tienen una agenda intensa. Por un lado, en el Senado tendrán que decidir sobre el pedido de desafuero de Cristina Fernández de Kirchner que pidió el juez Claudio Bonadio, quien necesita esta medida para detener a la ex presidenta.

Las aguas están divididas sobre qué es lo que hay que hacer. En la Cámara Alta hay dos bloques peronistas: el de Cristina y el de Miguel Pichetto. El propio Pichetto, si bien está en las antípodas de CFK, aseguró que los legisladores del bloque no aprobarán el desafuero.

Antes quieren que haya una condena firme por parte de la Corte. Cristina, por supuesto, aprovechará la situación para colocarse en posición de víctima y seguir culpando al gobierno de Mauricio Macri por todos sus incidentes judiciales.

Pero lo cierto es que el pedido de Bonadio y su raid del jueves pasado, que incluyó el procesamiento y arresto de otras figuras del kirchnerismo, dejó un poco helado hasta al propio macrismo.

En las filas de Cambiemos hay todo tipo de opinión. Los más duros creen que hay que aprobar el desafuero de Cristina. Otros no están tan convencidos de que esta sea la causa adecuada para ir contra la ex presidenta. Creen -en esto coincidiendo con Cristina- que la están juzgando por una decisión política, como es el memorándum de entendimiento con Irán firmado durante su gobierno. Y piensan que habiendo tantas causas de corrupción contra Cristina, favorecer que vaya presa por este expediente sería darles letra a los que hablan de persecución.

Habrá que ver finalmente cuál es la orden política que baja desde la Casa Rosada, pero lo cierto es que no hay un criterio unánime.

Los tiempos no serán rápidos: hay que conformar una comisión y que empiece a trabajar con su nueva composición. Los legisladores tienen 60 días para darle una respuesta al juez.

Paquete de proyectos

Las sesiones extraordinarias del Parlamento tendrán una fuerte agenda económica, con las leyes previsionales y la reforma tributaria.

Las sesiones extraordinarias serán hasta el 31 de diciembre, pero se retomarán en febrero si quedó algo pendiente. Además, Macri mandó un proyecto de ley por el cual busca eliminar el cargo vitalicio para la figura del procurador general, el jefe de los fiscales de todo el país.

La agenda del gobierno, si lo logra, es votar el miércoles en Diputados la nueva ley previsional, que viene del Senado con media sanción: antes deberá limar diferencias sobre cuándo comenzará a regir el nuevo método para calcular los aumentos de las jubilaciones.

Antes que termine 2017 el gobierno también quiere tener aprobado tanto el Presupuesto 2018, que contempla una inflación de alrededor del 16%, como la reforma tributaria, con cambios en el impuesto al cheque.