María Eugenia Vidal ratificó este jueves que el sistema educativo "necesita una reforma profunda" y aseguró que los salarios docentes "equipararon a la inflación en los últimos dos años".

Asimismo, la mandataria provincial rechazó la toma de alumnos como "rehenes" en cada discusión paritaria y defendió la propuesta oficial que premia el presentismo de los maestros en las escuelas.

Al inaugurar el período de sesiones ordinarias de la Legislatura de Buenos Aires, Vidal dedicó un tramo de su discurso a las dificultosa negociación paritaria entre el gobierno provincial y los maestros y advirtió: "Claro que tenemos que dialogar y ponernos de acuerdo, pero con una prioridad obvia. El centro del debate son los chicos que van a la escuela".

Aseguró que su gestión dedicará "todo el tiempo que sea necesario" hasta acordar con todos los sectores la "reforma profunda que necesita el sistema educativo", sin "fecha límite", sin tomar "de rehenes a los alumnos".

Lamentó la "incertidumbre" que tienen los padres de los alumnos ante cada inicio del año lectivo y puso de relieve que el año pasado, "después de 17 días de paro, los docentes cobraron el mismo aumento que todos los trabajadores que no hicieron paro".

En este marco, Vidal alertó que "cada vez más familias eligen la escuela privada de cuotas más bajas".

"La escuela pública queda como única opción para las familias más vulnerables, que justamente son las que más necesitan de la escuela pública para salir de la pobreza", reflexionó la gobernadora.

Vidal defendió la iniciativa oficial que premia el presentismo y graficó: "No estamos discutiendo que un maestro se pueda enfermar o que tenga licencia por maternidad, estamos discutiendo el abuso y la licencia trucha".

Anunció además que para el 2019 un millón de alumnos tendrán acceso a clases de robótica en las escuelas primarias para "prepararse para un mundo en el que no es una opción no manejar tecnología".

Agregó que "la mitad de los chicos que comienzan la secundaria pública en la provincia, no la terminan. En las escuelas secundarias más pobres, los resultados son todavía peores. Menos de 3 chicos de cada 10 aprenden lo que necesitan de lengua. El 64% de los chicos no puede comprender textos".

"Cuando hablamos de presentismo no hablamos de cuanto el gobierno invierte en suplentes, sino cómo impactan esas ausencias en los chicos. Discutimos el abuso, la licencia trucha y el 17 por ciento de ausentismo en las escuelas públicas. El fondo de la discusión es que no da lo mismo esforzarse y cumplir que no hacerlo", expresó.