Se dispara el precio del café, roza los $ 800 en algunas cadenas y advierten sobre eventual desabastecimiento
Según datos oficiales, en términos interanuales el producto trepó 116,7%. Ocurre en el marco de la suba de las cotizaciones internacionales del commodity y de las restricciones para importar el insumo. Un referente del sector contó a cronica.com.ar las dificultades que atraviesa.
Tomarse un café en la Ciudad de Buenos Aires dejó de ser una excusa de encuentro de escaso gasto. En algunos bares, el de tamaño chico ya vale más de $300, según un relevamiento de www.cronica.com.ar. En Starbucks, ese producto con leche cuesta $520 (de 437 ml). Además, el capuccino grande sale $580. En otras reconocidas cadenas del sector, en tanto, la lágrima (350 ml) cuesta $557, un latte se vende entre $490 y $557; y un mocha, a $770.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en mayo el café molido de 500 gramos subió 6,7%, ubicándose por encima del promedio general de inflación (5,1%). Específicamente, en abril de 2021 costaba $295,12 y, en el mismo mes de este año, se disparó hasta llegar a $639,71. En términos interanuales, este producto trepó 116,7% por ciento.
En algunos casos, se registraron aumentos cercanos al 25% en los últimos dos meses e incluso empresarios del sector destacan que las subas se hacen "quirúrgicamente" para evitar que las ventas caigan, según fuentes consultadas por IProfesional.com.
En diálogo con Crónica.com.ar, Javier Boustani, presidente y fundador de Kapselmaker, una empresa que produce y comercializa cápsulas de café Premium de aluminio en Argentina, reconoció que hay peligro de desabastecimiento y que si la situación "no se normaliza", el sector podría dejar de producir en los próximos 45 días, debido a la falta de stock.
"A eso hay que agregarle que la situación general antes de la partida de (Martín) Guzmán ya era complicada porque no se podía importar debido a que se duplicó el valor del grano verde en los últimos meses y eso hace que sea un tema cuantitativo y cualitativo también porque la calidad baja", señaló.
En ese marco, habló de la "incertidumbre" que hay en las pymes dedicadas a la producción del café, ya que "no se sabe si una vez terminado el stock actual, se va a contar con la capacidad productiva para abastecer".
Además, empresario emprendedor del rubro del café hizo hincapie en el riesgo latente de "frenar las contrataciones" por "no saber nada" respecto al futuro. "De un día para el otro podés quedar afuera de todo en una industria en la cual me especialice y tiene un altísimo valor agregado que sustituye las importaciones y genera más mano de obra más empleo", lamentó.
"No sé qué hacer, si sigo inviertiendo en obra, ya que pararlo sería catastrófico, y tenemos que seguir pagando a la gente, que eso es lo primero", indicó.
Pese al momento dificil, Boustani aseguró que "hay soluciones" y consisten en "escuchar la voz del sector" para afrontar la crisis. "No nos sentimos representados por las cámaras ni la Unión Industrial, que no son la voz real de las pymes", precisó.
Los factores que motivan la escalada del precio del caféVarios factores contribuyen al incremento. Por una parte, la cotización internacional del commoditie se disparó 190% con respecto al año pasado, producto de complicaciones en las cosechas por cuestiones climáticas tanto en Brasil como en Colombia, principales proveedores de café para Argentina.
Por otra lado, como parte de las medidas del Gobierno para frenar la caída de reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), a los importadores del sector se les redujo el cupo. Esto encendió las alarmas de empresarios que comercializan el producto en el país.
Tal es el caso de Martín Cabrales. En diálogo con la radio AM750, sostuvo: “Aunque uno trata de ser optimista, hay preocupación por importación y falta de dólares”.
Y, al advertir sobre un eventual desabastecimiento y en su rol de vicepresidente de la Cámara Argentina del Café, expresó: "Venimos teniendo reuniones con (el presidente del BCRA, Miguel) Pesce y (el ministro de Desarrollo Productivo, Daniel) Scioli por las importaciones, para garantizar los insumos".
A su turno, Marcelo Salas, uno de los dueños de la cadena Café Martínez, en diálogo con radio Mitre alertó: "Nos queda stock de café para 30 o 45 días". El empresario, por último, advirtió: “Si la situación se mantiene y no podemos abastecer a los locales, la facturación caería un 45%”.
¿Qué dijo al respecto el presidente del BCRA?
Los empresarios del sector del café deben salir a buscar financiación en el exterior porque lo que se adquiere por afuera de los cupos, establecidos en dólares y no en volumen, se tiene que comprar a 180 días y nadie acepta ese plazo.
Pesce, por su parte, se refirió a esta problemática y, en declaraciones radiales, sostuvo que se limitó el pedido de financiamiento a 60 días y que, para los envíos en tránsito, se estuvo "trabajando con las empresas y analizando opciones para resolver casos particulares".

