Por Damián Juárez
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El gobierno mantiene arduas negociaciones con las provincias para intentar dar vuelta lo que hasta ahora aparece como una derrota segura en el Senado, cuando se trate el proyecto opositor para limitar el aumento de tarifas. Las charlas se mantienen a todo nivel, y ayer el presidente Mauricio Macri recibió en Olivos a dos gobernadores: Alberto Weretilneck, de Río Negro, y a Lucía Corpacci, de Catamarca. Igualmente, se reserva el ancho de espadas del veto presidencial como último recurso en caso de que la ley sea aprobada.

Sin embargo, se intentará seguir negociando hasta último momento. El plazo, según se encargó de aclarar el peronismo que maneja los votos en el Senado, es el próximo martes, cuando la Cámara Alta avance con un dictamen, paso previo al tratamiento del proyecto en el recinto. El gobierno teme que una ley que retrotraiga el valor de las tarifas perjudique el delicado equilibrio que logró -tras la corrida de hace unos días- con el inicio de negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Se especula con que una ley que establezca cambios en las reglas de juego para los inversores provocará un impacto negativo y abrirá las puertas de lo que temen muchos hombres de negocios, que es el regreso del peronismo.

En Wall Street no hay buena sintonía con el kirchnerismo ni con el peronismo moderado. Todo lo que huela a cambio de condiciones para invertir será interpretado de la peor manera.

Previa con Aranguren

Tras el fin de semana, cuando seguirá la rosca con gobernadores y funcionarios provinciales, el lunes se acercará hasta el Parlamento el ministro de Energía, Juan José Aranguren. Allí les dará letra a los legisladores de Cambiemos para que defiendan la postura a favor del incremento tarifario. Una posibilidad es que la iniciativa se trate en la sesión del próximo 30 de mayo. La ley, si es aprobada, establece que las tarifas deben volver a los niveles que tenían el 1° de noviembre pasado, y que las subas no pueden superar los aumentos salariales, cálculo difícil de hacer con paritarias e inflación en constante movimiento.

Tarifas y timbres

El gobierno se cansó en las últimas semanas de recibir encuestas que muestran malos números para la gestión. Esas mismas encuestas marcan bronca de la gente con el tema inflación, tarifas, dólar y acercamiento al Fondo. Ante este panorama, se apelará una vez más a la receta favorita: cercanía con la gente, explicar la situación y por qué se pide un sacrificio, como las tarifas elevadas, a la sociedad. Ese será el objetivo del timbreo que se hará hoy en todo el país y estarán involucrados casi todos los funcionarios de peso del gobierno, desde ministros hasta gobernadores e intendentes.

Si bien los funcionarios van a escuchar, también van a "bajar línea" en el sentido de llevar tranquilidad sobre la situación económica. Las últimas encuestas lo muestran claro: a la gente primero le preocupa su economía, o mejor dicho cómo impactan todos los vaivenes del dólar y la inflación en su vida diaria. Lejos de esta prioridad vienen otros problemas, como la inseguridad o la corrupción.