Tras bilateral con Alberto Fernández, Lula Da Silva dio “apoyo explícito” a la Argentina y ultiman detalles de acuerdo comercial
Fueron cuatro horas de reunión en la residencia de la Alvorada. El mandatario brasileño confirmó que sus funcionarios y Sergio Massa trabajan en un convenio de intercambio comercial que evite el uso de dólares de las reservas.
La reunión acordada telefónicamente la semana pasada desde los despachos de Casa Rosada y del Palacio del Planalto arrancó ayer a las 17.30 en la residencia de la Alvorada, en Brasilia. El presidente, Alberto Fernández, fue recibido con un fraternal abrazo por su par de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva. La bilateral arrancó minutos más tarde y, luego, se sumaron seis ministros de cada país. Cerca de las 21.30 ambos mandatarios brindaron una declaración conjunta y se anunció el "apoyo explícito" de Lula a la Argentina ante el FMI "en el marco de la sequía". Los ministros de Economía, Sergio Massa y Fernando Haddad ultimarán los detalles de un acuerdo de intercambio comercial que alivie a las reservas.
Luego de cuatro horas de reunión, Lula da Silva aseguró, además, ante las cámaras de televisión que su país va a interceder ante el FMI para "sacar el cuchillo del cuello" de la Argentina en la cuestión de la deuda externa porque "sabe como se endeudó y a quién le prestó el dinero" y por lo tanto "no puede seguir presionando a un país que solo quiere crecer, generar empleos y mejorar la vida del pueblo". Fernández "va a volver más tranquilo" a su país -aseguró- "sin dinero, pero con mucha disposición política" de su parte para ayudarlo a "encontrar una salida" a sus problemas económicos.
El jefe de Estado brasileño contó además que, en el marco de la cumbre de los Brics la semana pasada - bloque al que busca entrar el país- le dijo al jefe de Estado de China, Xi Jinping, que debería también "ayudarlos con un artículo que permita crear un fondo que asista a países en esta situación".
Alberto Fernández agradeció el respaldo "explícito" de Lula y confirmó que ambos países ultiman un acuerdo de intercambio comercial para evitar el uso de dólares, como había anticipado Grupo Crónica.
En la puerta de la residencia presidencial brasileña hubo tiempo para varias fotos de Alberto y Lula estrechando las manos. No se veían desde enero cuando el mandatario brasileño visitó la Argentina, el primer país que pisó desde que asumió, y relanzaron "la alianza estratégica". En La Alvorada conversaron un rato a solas y luego se sumaron seis ministros de cada administración. Los funcionarios argentinos ya anticipaban temprano en diálogo con este medio que la reunión iba a ser larga larga ya que "hay mucho de qué hablar".
Alberto Fernández viajó acompañado por los ministros de Economía, de Relaciones Exteriores y de Desarrollo Social, Sergio Massa, Santiago Cafiero y Victoria Tolosa Paz, respectivamente; el jefe de Gabinete, Agustín Rossi; el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, y el embajador en Brasil, Daniel Scioli, además de la portavoz Gabriela Cerruti.
Los seis que participaron de la biletaral ampliada (jefes de Estado + 6) en el Palacio de la Alvorada fueron Massa, Cafiero, Rossi, el embajador, Daniel Scioli, Vitobello y Cerruti. Por Brasil, dieron el presente sus contrapartes. Por ejemplo, el ministro de Finanzas, Fernando Haddad; el canciller, Mauro Vieira; el embajador, Celso Amorim; y el presidente del Banco de Desarrollo de Brasil (Bndes), Aloizio Mercadante.
Fuentes que integran la comitiva presidencial contaron a este medio desde Brasilia que "en el avión - que partió de Buenos Aires cerca del mediodía- estuvieron trabajando las diferentes alternativas que cada uno de los ministros venía trabajando con sus pares de Brasil". Especialmente, marcaron desde Casa Rosada, "lo que venía hablando Sergio y habló durante todo el fin de semana" con los equipos brasileños. Desde el massimo ratificaron la información y agregaron que hubo "buen clima" durante el vuelo de tres horas.
La foto de los funcionarios y el Presidente no escapó de la lectura local en clave electoral. Scioli ratificó el último lunes su intención de ser precandidato por el Frente de Todos para las primarias nacionales de agosto, en la misma línea se viene expresando Rossi. Massa, aunque nunca confirmó que esté en sus planes, suena como opción para esa boleta. Todos los presidenciables juntos, menos el Presidente que ya adelantó que no buscará un segundo mandato. Esa renuncia a buscar una reelección no puede haber pasado desapercibida ante Lula porque, cuando estuvo en Buenos Aires en enero, le dijo a Alberto durante un encuentro a solas en Casa Rosada que, desde su óptica, el candidato tenía que ser él.
Por su parte, a lo que se venían dedicando Massa y sus funcionarios en los últimos días es justamente a una ayuda indirecta del principal socio comercial de la región a las reservas del Banco Central que agregue margen de maniobra en medio de la tensión cambiaria. Se trata de un mecanismo de intercambio comercial que evite el uso de dólares en las operaciones entre Argentina y Brasil. Similar al anunciado recientemente con China.
Fue tema de conversación el último sábado Alberto y Lula. Fuentes de Casa Rosada contaron que "charlaron por teléfono un largo rato para terminar de avanzar y con la visita poner en marcha los diferentes acuerdos que se vinieron trabajando". Todo suma mientras el gobierno de Fernández espera una señal de Washington que active el adelantamiento de los desembolsos del Fondo Monetario Internacional (FMI) a junio por al menos 10.000 millones de dólares.
Por la noche, el mandatario argentino y la Primera Dama, Fabiola Yañez, participaron de una cena ofrecida por el presidente brasileño y su esposa, Janja Silva, en la residencia oficial. También se sentaron para esa comida Massa, Scioli, Cafiero, Rossi y Tolosa Paz.

