Unión por la Patria marca el contraste con la oposición: Sergio Massa ya camina los barrios y Cristina Kirchner calienta motores
La oposición expone sus fisuras y la coalición de gobierno se esfuerza por mostrarse encolumnada detrás de la fórmula de unidad. El panorama, impensado semanas atrás, incluye la intención de una campaña coordinada enfocada en la gestión. El precandidato presidencial tuvo su primer encuentro con vecinos.
La coalición de gobierno dejó de mostrarse los dientes (casi por completo) para encolumnarse detrás de una fórmula de unidad. Juntos por el Cambio, por su parte, se saca chispas en una dura interna nacional.
Si había que apostar semanas atrás, más de uno en ambas filas hubiera puesto un pleno a que el panorama después del cierre de listas sería inverso.
Pero, los que ahora muestran alineamiento y gestión son los de Unión por la Patria (UxP). El esfuerzo es tal que los que se pelean y no se aman ni un poco aceptan la necesidad de exponer gestos de alineamiento que contrasten con los cruces en la oposición.
“Necesitamos mayor nitidez, mientras ellos se pelean, nosotros estamos ordenados”, aseguró a cronica.com.ar un dirigente que figura en las boletas para las PASO. El desafío ahora es cómo integrar a la cúpula en la estrategia de campaña y coordinar el primer acto masivo. Cristina Kirchner jugará un fuerte rol, confirmaron a este medio desde su entorno. Massa ya arrancó y se reunió con vecinos bonaerenses.
Cuando parecía que se imponía la postura del presidente Alberto Fernández de impulsar una PASO amplia con varias listas dentro del frente oficialista UP, un acuerdo con la vicepresidenta y con el ministro de Economía, Sergio Massa, selló la unidad entre los tres sectores mayoritarios.
El tigrense encabeza la boleta nacional como precandidato presidencial y el jefe de Gabinete, Agustín Rossi, la completa como precandidato a vicepresidente. Su lista es “La celeste y blanca”. Habrá competencia interna pero acorde a la necesidad de captar el voto de aquellos peronistas entre los que pesa el pensamiento de izquierda. Juan Grabois, el líder del Frente Patria Grande, es la alternativa y encabeza la lista “Justa y Soberana” junto a la investigadora y docente Paula Abal Medina.
En algo sí hizo peso el principal despacho de Casa Rosada: no hay candidato del kircherismo en la boleta nacional. El ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, el candidato de Cristina si había competencia interna, encabeza la boleta que le sigue a la presidencial, la de senador. Su jefa política dejó en claro cuánto lo valora como dirigente.
A la boleta de Wado para las PASO, la continúa la de Máximo Kirchner encabezando la lista de diputados. En la provincia de Buenos Aires, la siguiente será la de Axel Kicillof ya que el gobernador buscará la reelección.
Está claro que la propuesta de UP tiene fuerte presencia kirchnerista. A su vez, “Massa es un dirigente que capta el voto de centro del peronismo. Esto se evidenció con el movimiento que hizo todo Juntos por el Cambio hacia la derecha esta semana”, analizó en diálogo cronica.com.ar el mismo funcionario que pide “nitidez” para marcar diferencias con la oposición.
En la vereda de enfrente
La interna protagonizada por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich -los dos precandidatos presidenciales del PRO, partido de Juntos por el Cambio (JxC)-, entusiasma a las filas de UP a la hora de marcar su cancha. Entienden que si JxC se instala en esa postura radicalizada de derecha, la fórmula que encabeza Massa se vuelve más competitiva. “Especialmente, si Bullrich gana la interna”, admitió la fuente.
“Orden y gestión son los ejes para movernos de acá a las PASO”, resumió por su parte un referente del massismo a este medio. El ministro de Economía insistía desde hace meses en la necesidad de que haya “orden político para que haya orden económico”. La fuente que ocupa una de las oficinas del Palacio de Hacienda, agregó: “La semana después al cierre de listas dejó en claro que fue un acierto la unidad que pedía Massa. Estamos haciendo un planteo ordenado porque eso permite mantener estabilizada la macroeconomía”.
En paralelo con las tratativas con el FMI para llegar a un acuerdo que se sostenga hasta diciembre, hubo esfuerzos en los últimos días para dejar en claro gratitudes internas ante los que tuvieron el gesto patriótico de correrse de la carrera.
Cristina hizo su parte el último lunes. Un acto con Massa con motivo de asuntos relacionados con la consigna de “Memoria, Verdad y Justicia”. Elogios a Wado. Y, para dar por terminadas las versiones encontradas sobre el cierre de listas, sacó trapitos al sol sobre los cortocircuitos con el Presidente.
Reconocimiento para el vicejefe de Gabinete de la Nación, Juan Manuel Olmos, por su rol tejedor -uno que mantedría también en el camino a las urnas- para que, sin necesidad de una cumbre entre ella y Alberto, fuera posible arribar a una fórmula de síntesis; algo que para la ex presidenta es la mejor estrategia por el “contexto que atraviesa el país cuyo problema más grave es el FMI”. Massa continuó esa postura con un esfuerzo que en sus filas describen como “coral”: dos fotos y varios abrazos con el embajador en Brasil, Daniel Scioli, quien dio de baja su candidatura.
Otra foto con el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, el compañero de la fórmula cuasi lanzada con De Pedro. Varias con empresarios, sindicalistas y gobernadores. Alberto Fernández, en tanto, aportó dos fotos con Scioli. Cerca del ex gobernador bonaerense reconocieron a este medio: “llegó un momento en que se hizo evidente que no estaban las condiciones para una PASO constructiva. Había que ordenar y Sergio tiene la autoridad política para hacerlo”.
Ahora bien, tras los logros de Unión por la Patria en el cierre de listas y en la semana posterior cuando el mercado cambiario permaneció sin sobresaltos, aparece el desafío de coordinar la campaña. Cerca de Massa, el consultor catalán Antoní Gutiérrez-Rubí ya aceita los engranajes que deberá poner en movimiento para lograr actos proselitistas que cuenten con la presencia de Cristina y Alberto. Difícil por ahora y a punto tal que todavía no hubo un primer acto de campaña con la cúpula y la fórmula de síntesis. Este sábado, sí hubo actos locales en Quilmes, Hurlingham, Lomas de Zamora, entre otros distritos de la provincia.
La vicepresidenta, en tanto, ya se hizo espacio en su agenda para caminar los barrios de la provincia de Buenos Aries. Se mostrará, además, varias veces con Massa en las próximas semanas. El Presidente se integraría aportando lo suyo en los actos de gobierno y marcando las diferencias entre su gobierno -en el que suele insistir tocó la pandemia, la guerra en Ucrania y la sequía- y el del ex presidente, Mauricio Macri.
Se podría decir que la armonía es total y que dejaron de mostrarse los dientes pero ayer, desde Hurlingham, Máximo no dejó pasar que “quien hace cuatro años decía que no iba a volver a pelearse con Cristina, lo primero que hizo fue ir a pelearse con Cristina”. En otro punto del mapa bonaerense, Massa hacía lo suyo. En San Martín, lugar donde nació, estudió y empezó a hacer política, arrancó su campaña de proximidad y se reunió con vecinos.
“En la semana gestión, como le dijo a todos los gobernadores y al Gabinete, y el fin de semana, mano a mano con la gente”, dejaron trascender ayer desde su equipo. De lunes a viernes, entonces, los desafíos son bastante más complejos que el de reunir a Alberto y Cristina sobre un escenario de campaña. Concretar el acuerdo con Fondo, mantener la calma del mercado cambiario y, en paralelo, dar pruebas al electorado de que la distribución del ingreso es lo que de aquí en más ordenará al país, por nombrar algunos.

