La jueza María Helena Mainard accedió este miércoles al pedido de la defensa del argentino Marcelo Balcedo y su esposa, Paola Fiege, de ser extraditados a  Argentina para ser juzgados en ese país en el marco de una investigación penal que lleva adelante el magistrado federal Ernesto Kreplak. Sin embargo, la entrega estará supeditada a que termine el proceso judicial iniciado en Uruguay.

El abogado defensor, Rodolfo Patiño, quien los defiende en la causa argentina, dijo que la defensa del sindicalista apelará esta sentencia, y cargó luego las tintas contra el fiscal que intervino en el caso, Rodrigo Morosoli, quien estuvo al frente de la investigación desde que Balcedo fue capturado el 4 de enero en su chacra de Playa Verde hasta que fue trasladado a la capital.

"En el caso del doctor Morosoli, tengo comprobado un delito"; dijo el abogado este mediodía en rueda de prensa, luego de terminada la audiencia.

"Secuestró la documentación de los hijos de la pareja, sus pasaportes, el DNI (Documento Nacional de Identificación) de Belén (la hermana de Fiege)" de modo de impedir la salida del país, añadió Patiño.

Por otra parte, Mainard sostuvo que "De la prueba diligenciada en autos no surge probado que los delitos imputados a Balcedo sean delitos políticos o conexos con los mismos, u otros cuya persecución se encuentre motivada en fines políticos”.

La juez consideró el pedido de extradición cumple con todos los requisitos formales y legales que contempla el tratado vigente entre ambos países, aunque resolvió que los acusados sean juzgados en Uruguay antes de su traslado a Argentina.

Asimismo dispuso la “conservación temporaria, bajo condición de restitución” de todos esos bienes incautados a los acusados en Uruguay.

El ex secretario del Soeme y su esposa están detenidos en Uruguay desde el 4 de enero pasado a raíz de una causa por lavado de dinero y asociación ilícita en la que se investiga el vaciamiento del gremio, que tramita en el juzgado federal de La Plata a cargo de Kreplak.