Alberto propone tres años de gracia para el pago de la deuda con los bonistas
Así lo afirmó el presidente desde la Residencia de Olivos, tras una reunión que mantuvo con Cristina Kirchner, varios gobernadores, el jefe del gobierno porteño, Rodríguez Larreta y el Ministro de Economía, Martín Guzmán.
Alberto Fernández afirmó este jueves que una "deuda sostenible para nosotros es una deuda que no postergue a la Argentina" y las necesidades que el país "tenia en diciembre y que se han incrementado a partir de la debacle por la pandemia" de coronavirus.
Así lo afirmó el Presidente, desde la Residencia de Olivos, tras una reunión que mantuvo con la vicepresidenta Cristina Kirchner, varios gobernadores y el jefe del gobierno porteño, Rodríguez Larreta, para interiorizarlos de la oferta que realizará Argentina para reestructurar la deuda externa.
Al tomar la palabra, Fernández aseguró que la negociación con los acreedores fue llevada adelante "con la misma buena fe" que hubo desde el principio, pese a la pandemia del coronavirus, y reafirmó que nuestro país "no aprovechó esa coyuntura mundial para dilatar la solución al problema".
Minutos antes, al dar inicio a la conferencia, el ministro de Economía, Martín Guzmán manifestó que la Argentina tiene "una situación de deuda que no podemos enfrentar con el Fondo Monetario Internacional" y que trabajan en "un nuevo programa que implique no hacer ningún desembolso de capital adeudado en los próximos tres años".
De esta manera, el titular de la citada cartera anunció que la propuesta de canje de deuda "incorpora un período de gracia" en el que no se pagará capitales ni intereses "por tres años", por lo que recién se pagará en el 2023. Además, señalo que "aun no se ha llegado a un entendimiento con los bonistas".
Por último, detalló que la propuesta para la reestructuración de deuda implica una "mayor reducción de intereses que de capital" y en ese sentido precisó que se trata de una "reducción de capital de US$ 3.600 millones de dólares, que equivale a una quita de 5,4% sobre el stock adeudado y una reducción del pago de intereses de US$ 37.900 millones, que equivale a una quita de intereses del 62%".

