Con aval de la ONU y consenso multisectorial, la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay entra en su etapa final
El proyecto se apoya en estándares internacionales y en el acompañamiento de jurisdicciones y actores productivos, sociales y empresariales.
El próximo 27 de febrero vencerá el plazo para la presentación de ofertas de la concesión por 25 años de la vía navegable troncal, en un proceso que el Gobierno destaca por su validación bajo estándares internacionales y por el consenso alcanzado con las jurisdicciones y los principales actores del sistema logístico.
La Hidrovía Paraná-Paraguay es una de las rutas fluviales más importantes del mundo y constituye una infraestructura estratégica por donde circula cerca del 90% del comercio exterior de Argentina y una porción central del flujo comercial de Paraguay, Bolivia, Uruguay y el sur de Brasil, lo que la convierte en un corredor clave para la integración regional.
La expectativa también está puesta en la magnitud económica del proyecto: se estiman inversiones superiores a los 10.000 millones de dólares a lo largo de la concesión, con impacto directo en la competitividad logística y la reducción de costos del comercio exterior.
La licitación entra en su etapa decisiva con la auditoría de la ONU, que revisó los mecanismos y pliegos del proceso. El informe del organismo -de más de 100 páginas- concluyó que el pliego incorpora buenas prácticas internacionales, constituye el esquema más transparente posible dentro del marco técnico disponible y presenta una solidez estructural que favorece la competencia. Además, el análisis señaló que al menos ocho empresas a nivel global cuentan con capacidad técnica y operativa para participar.
Desde la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables (ANPyVN) subrayan que la elaboración del pliego incluyó durante 2025 mesas de trabajo con provincias, países vecinos, empresas navieras, exportadores, sindicatos y cámaras sectoriales, instancia que permitió incorporar observaciones técnicas antes de la publicación final y consolidar el consenso operativo del proyecto.
El acompañamiento institucional se refleja en el respaldo expresado por entidades como la Bolsa de Comercio de Rosario, la CIARA-CEC, la Cámara de Puertos Privados Comerciales y la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas, que destacaron el carácter participativo y alineado con estándares internacionales del proceso.
En esa línea, el titular de CIARA-CEC, Gustavo Idigoras, sostuvo que la licitación "define las próximas décadas de la logística exportadora".
Entre los ejes técnicos del pliego se destacan el aumento de la profundidad a 40 pies, nuevas exigencias tecnológicas para mejorar la seguridad y la navegación, la reducción de tarifas en términos reales y la creación de un órgano de monitoreo con representación público-privada durante toda la concesión.
El proceso también incluyó audiencias públicas con organizaciones ambientales, instancias informativas abiertas y la puesta en marcha del Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal, ámbito que integrará a usuarios y gobiernos provinciales y que refuerza el esquema de control participativo.
Con el cierre de ofertas en puerta, el Gobierno sostiene que la combinación de auditoría internacional, estándares técnicos validados por la ONU y participación multisectorial consolida un esquema con respaldo amplio para una infraestructura clave en la inserción comercial del país y la región.

