El Banco Central confirmó la continuidad del swap con China y descartó modificaciones en el acuerdo
Santiago Bausili ratificó el convenio con Beijing, descartó una devaluación y postergó la liberación de las restricciones cambiarias.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ratificó el swap con China y desestimó la introducción de modificaciones o la cancelación del programa bilateral de intercambio de monedas.
La autoridad monetaria confirmó el inicio de las gestiones destinadas a la prórroga de los vencimientos previstos en el corto plazo, en el marco de la exposición del Informe de Política Monetaria (IPOM) y la rendición de los Estados Contables correspondientes al ejercicio fiscal 2025.
Durante el evento, las autoridades económicas precisaron que el tramo activado del mecanismo de financiamiento recíproco opera bajo las condiciones estipuladas originalmente, habiendo recibido la ratificación de las contrapartes asiáticas en diciembre pasado.
"El swap de China tiene 17 años. Tiene un plazo de vencimiento de tres años y estamos hablando con ellos para extenderlo igual que siempre. No hay plan de eliminarlo", sostuvo el presidente del BCRA, Santiago Bausili.
La conducción de la entidad monetaria tiene programada una comitiva oficial con destino a Beijing durante el mes de junio, con el propósito de formalizar las condiciones de la extensión.
Asimismo, los representantes del organismo enfatizaron la regularidad de los canales institucionales vigentes entre los dos bancos centrales, descartando variaciones sobre las tasas o los plazos de amortización vigentes. "Tenemos muy buen diálogo y nunca hablamos de ninguna modificación", señaló el titular del BCRA.
Bausili también hizo mención a la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), e identificó que los incrementos registrados en el segmento de los combustibles líquidos impactaron sobre la canasta general de bienes y servicios. Este fenómeno se convirtió en una de las variables determinantes en la aceleración de los indicadores de precios minoristas durante el mes pasado, según el titular del BCRA.
La dirección de la entidad puntualizó que se mantiene bajo observación la evolución de los denominados efectos de segunda ronda, es decir, los traspasos subsiguientes de los costos energéticos hacia el resto de los componentes de la cadena de valor y las demandas salariales.
Además, el informe desglosó el comportamiento del nivel general de precios durante el primer trimestre de 2026, vinculando los registros alcistas a factores de estacionalidad. En esta categoría se agruparon las variaciones registradas en el sector de la indumentaria, los servicios ligados a la educación y el mercado de la carne vacuna.
La adecuación de los cuadros tarifarios para los servicios de energía eléctrica y gas natural por red representó otro factor de incidencia en el IPC. Estos ajustes, sumados a las variaciones del valor internacional de la carne vacuna, determinaron el sendero de incrementos sucesivos en la medición general del INDEC.
Por otro lado, los datos oficiales confirmaron que el año fiscal 2025 finalizó con un incremento promedio del Producto Bruto Interno (PBI) fijado en el 4,4%, cifra consistente con las metas iniciales delineadas por el BCRA.
La suba se atribuyó al desempeño del sector agrícola, en particular por la campaña de trigo. En tanto, los restantes sectores de la actividad productiva industrial y de servicios manifestaron un comportamiento dispar.
Inflación: el BCRA proyecta un 24% anual
La conducción del BCRA evaluó los datos provistos por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), señalando que los agentes económicos del ámbito privado catalogan las recientes alteraciones de precios como distorsiones de carácter transitorio.
Las proyecciones del banco indican una tendencia hacia la desaceleración del IPC en el corto plazo, identificando las previsiones inflacionarias a doce meses en una cifra cercana al 24% anual.
Los directivos de la banca central aseguraron que el indicador general de precios retomará un sendero de desaceleración progresiva, tras la finalización de los períodos de alta estacionalidad de los productos básicos.
A pesar de este diagnóstico, el organismo planteó que el factor de riesgo prioritario para la estabilidad económica en el país radica en la volatilidad internacional y en los conflictos de Medio Oriente, cuya persistencia puede alterar el valor de las materias primas.
El informe de Política Monetaria afirma que una prolongación del encarecimiento del barril de petróleo internacional representa la principal variable de incertidumbre para la trayectoria futura de la inflación local.
Frente al escenario de tensión global, la autoridad económica aseveró que el sistema financiero de la República Argentina no sufrió los efectos de la volatilidad internacional derivados de los conflictos externos y se sostuvo en la estabilidad registrada en el mercado de cambios, la contracción paulatina de los tipos de interés del mercado interno y el saldo positivo de la balanza comercial del sector energético, el cual operó como un mecanismo de contención macroeconómica.
¿Fin del cepo a las empresas?
Por último, el presidente del BCRA determinó que la eliminación de las regulaciones normativas para el mercado de cambios que aplican a las empresas no constituye una meta prioritaria de la gestión de corto plazo.
Y explicó que desde el establecimiento del régimen de bandas cambiarias en mayo 2025, el volumen de las exportaciones de las empresas evidenció un incremento sostenido, registrando máximos históricos consecutivos.

