VUELVE MACRI

El juego del Gato y el León

Alentado por algunas encuestas y lo que estima un momento muy malo del estilo libertario en la opinión pública, el ex presidente prepara su regreso.

Horacio Minotti
Director de Relaciones Institucionales de Grupo Crónica
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Parece que un día tomó la decisión. Entre partidas de bridge, las tareas de la Fundación FIFA, alguna que otra tropelía sentimental, Mauricio Macri decidió que era el momento de salir a jugar el segundo tiempo.

Lo alienta claro, lo que en el PRO percibe como "un deterioro creciente del estilo de Milei" y por cierto, una cantidad de encuestas que muestran, por un lado, que el gobierno no tendría hoy la potencia electoral de octubre, y por otro, que el peronismo no encuentra un candidato que pueda cautivar ni siquiera mediante el espanto, a la clase media.

Hay una encuesta en particular que funcionó como resorte impulsor de un Macri que viene manteniendo una sospechosa cautela. Es el trabajo de campo de la consultora Zuban-Córdoba, especialmente una de sus preguntas: "Nivel de acuerdo con la siguiente frase: Votaría un espacio de centro que sea mas moderado". Las respuestas le dieron al fundador del PRO un aire inesperado. El 46,4% de la gente respondió que estaba de acuerdo con la afirmación y el 28,5% no lo descartó, dijo que "no sabe".

El juego del Gato y el León

La lectura dentro del alicaído partido amarillo es la siguiente: "Tenemos la posibilidad de recuperar a las Mabeles, hay casi un 50% que podría votarnos, y casi un 30% que no sabe, con rascar un tercio de ese treinta, ganamos en primera vuelta". Simplista, pero no disparatado.

"Buena parte de las ideas de Milei calaron profundo, mucha gente entendió que el gasto público descontrolado es insostenible y que el Estado no tiene que estar presente en cada acto de la vida, por eso se le va a hacer mas difícil al peronismo construir una narrativa nueva", sigue explicando la fuente de contacto directo con el ex presidente.

Sin una estrategia como la del "Aberto moderado" que sea creíble en el horizonte, Macri ve un hueco, pero a su vez, no es una posibilidad para cualquier amarillo. El siente y sus seguidores se lo dicen, que no puede volver a cometer el error de 2023, porque el partido va a volver a despedazarse en una interna, es la única figura que pueda unificar y a su vez, traccionar los votos necesarios.

No obstante, "el Gato" no piensa confrontar todavía. Ha jugado una partida de ajedrez con el presidente Milei desde el primer día, ha soportado lo que el percibió como humillaciones y el ataque permanente de los trolls cercanos al gobierno y no está dispuesto a cambiar la estrategia. Va a jugar el rol de sostenedor de las políticas del presidente un tiempo más.

La disputa interna se da respecto de los casos de eventual corrupción. Buena parte de sus seguidores discrepan en la idea de que haya que ayudar a Manuel Adorni en el Congreso "a como de lugar". Creen que en esas cosas "mejor que se arreglen solos, nuestros votantes terminaron de declinar el apoyo a este gobierno por la corrupción, no tenemos que meternos ahí", dijo un conspicuo dirigente del PRO a Crónica.

El León también ha jugado sus fichas. Durante el período del bonanza cooptó dirigentes del espacio amarillo para completar su grilla despoblada, tanto para gestionar en segundas o terceras líneas, como para ganar la provincia de Buenos Aires, con Diego Santilli, incluso en medio de la crisis generada por Espert. "¿Que hacían ahí sin Diego? ¿Quien iba, Pareja?" dice el mismo dirigente amarillo.

Las cartas para 2027 empiezan a jugarse. Con el peronismo sin líderes claros y sin unicidad, con la gente queriendo explorar la versión moderada del "centrismo", Macri ve una oportunidad de volver. El tiempo dirá quien le da jaque mate a su aliado-rival.