En pleno "banderazo", Cristina Kirchner saludó desde el balcón a la militancia
Tras el acto central en Parque Lezama encabezado por Máximo Kirchner, columnas de manifestantes marcharon hacia el domicilio de la expresidenta, quien se sumó a los cánticos peronistas.
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner reapareció públicamente este sábado al salir al balcón de su domicilio en la calle San José, en el barrio porteño de Constitución.
El gesto se produjo minutos después de que una masiva columna de militantes marchara hacia su residencia desde Parque Lezama, donde se había realizado el "banderazo" principal.
Vistiendo un suéter celeste y blanco en alusión al Día de la Bandera, la titular del Partido Justicialista se mostró sonriente y conmovida por la convocatoria.
Desde el balcón, la exmandataria acompañó el ritmo de los bombos y se unió a los tradicionales cánticos de la militancia kirchnerista que colmaba la calle.
La movilización hacia su vivienda se organizó de manera espontánea una vez finalizado el acto central.
La multitud inició una caminata de pocas cuadras desde el parque de San Telmo hacia el domicilio de la dirigente, transformando la zona en el epicentro del reclamo político de la jornada.
La marcha desde San Telmo tras el discurso de Máximo Kirchner
La columna de manifestantes, compuesta por agrupaciones políticas como La Cámpora, movimientos sociales y ciudadanos particulares, se desplazó entonando canciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
El punto de partida había sido el encuentro en el sur de la Ciudad, donde el diputado Máximo Kirchner fue el único orador.
El reclamo de las organizaciones se centró en el fuerte rechazo a la condena judicial impuesta a la exvicepresidenta en el marco de la causa Vialidad.
Los referentes del espacio insistieron en que los fallos del Poder Judicial forman parte de una estrategia de persecución y proscripción contra la principal figura opositora.
Un cierre con fuerte mística peronista en Constitución
El saludo desde el balcón significó el cierre de una jornada de alta carga simbólica para el peronismo en un contexto de fuertes tensiones internas.
La presencia de la exjefa de Estado bajo las consignas patrias reforzó la centralidad de su figura dentro del armado político de Unión por la Patria.
Los manifestantes permanecieron frente al edificio durante varios minutos, transformando la intersección callejera en un acto de apoyo directo.
Tras varios minutos de saludos, gestos de agradecimiento y cantos compartidos con los jóvenes presentes, la exmandataria se retiró al interior de su vivienda mientras las columnas comenzaban a desconcentrarse en paz.

