"IRREVOCABLE"

Esteban Bullrich renunció al PRO por "la protección brindada a Manuel Adorni"

El ex ministro de Educación cuestionó la postura que tuvieron los legisladores durante la fallida sesión en Diputados. "Desde hace ya un tiempo me cuesta reconocer en muchas decisiones del partido el espíritu que nos dio origen", advirtió.

El ex ministro de Educación Esteban Bullrich anunció este jueves que su "renuncia irrevocable" al PRO al criticar "la protección brindada a Manuel Adorni" por ese partido, cuyos legisladores no dieron quórum en Diputados para tratar un pedido de interpelación al jefe de Gabinete, quien es investigado por la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito.

"Desde hace ya un tiempo me cuesta reconocer en muchas decisiones del partido el espíritu que nos dio origen" como fuerza política, sostuvo el ex diputado nacional en una carta dirigida al ex presidente Mauricio Macri y que difundió en sus redes sociales.

"Cuando la conveniencia política comienza a pesar más que la responsabilidad ética, el liderazgo pierde su sentido más profundo"

En el comienzo del texto que le envió a Macri, Esteban Bullrich recalcó que su renuncia es "irrevocable". "Una parte importante de mi vida está unida a la historia del PRO. Compartimos el sueño de construir una nueva forma de hacer política, basada en la honestidad, la cercanía, la vocación de servicio y el respeto por las instituciones. Desde ese sueño asumí responsabilidades que marcaron mi vida y puse siempre lo mejor de mí para honrar la confianza que el partido y la sociedad depositaron en mí. Justamente por haber sido parte de esa construcción, siento hoy la obligación moral de ser coherente con aquellos valores fundacionales", subrayó.

En este marco, advirtió que "desde hace ya un tiempo cuesta reconocer en muchas decisiones del partido el espíritu que le dio origen". "No se trata de diferencias tácticas, ni de matices propios de cualquier fuerza política. Se trata de una distancia cada vez mayor entre los principios que decimos defender y las decisiones que finalmente adoptamos", alertó.

Asimismo, apuntó: "Mi enfermedad me obligó a mirar la vida desde otro lugar. Me enseñó que el tiempo es demasiado valioso para vivir en contradicción con la propia conciencia. También me confirmó una convicción que atraviesa liderazgo espiritual: el verdadero liderazgo no nace del poder ni del éxito electoral; nace de la coherencia entre los valores que proclamamos y las acciones que elegimos cuando esos valores son puestos a prueba".

Señaló luego que "permanecer en el partido implicaba aceptar silencios y decisiones" con las que ya no identifica. "La protección brindada a Manuel Adorni fue, para mí, el hecho que terminó de hacer evidente esa distancia. No porque crea que una persona defina el destino de un partido, sino porque las organizaciones revelan su verdadera identidad en aquello que deciden justificar, tolerar o defender. Cuando la conveniencia política comienza a pesar más que la responsabilidad ética, el liderazgo pierde su sentido más profundo", criticó.

Pese a los cuestionamientos, Bullrich expresó su "profundo agradecimiento por el camino recorrido, por las oportunidades y por tantas personas valiosas" con las que compartió en el PRO.

"También mantengo hacia vos un sincero reconocimiento por haber impulsado un espacio que cambió para siempre el mapa político argentino y permitió que muchos encontráramos un lugar desde donde servir al país. Pero hay momentos en los que la fidelidad a una organización no puede estar por encima de la fidelidad a la propia conciencia. Permanecer, para mí, sería dejar de vivir de acuerdo con aquello que intento enseñar y transmitir", insistió el ex senador.

Y sentenció: "Por eso doy este paso con serenidad, sin estridencias y sin rencores. Mi compromiso con la Argentina permanece intacto. Seguiré trabajando, desde donde Dios me permita hacerlo, para promover una cultura política que entienda el poder como servicio, la verdad como un deber y la dignidad de cada persona como el centro de toda decisión. Deseo sinceramente que el PRO pueda reencontrarse con el espíritu que inspiró su nacimiento. Porque los partidos políticos, como las personas, solo perduran cuando tienen el coraje de volver una y otra vez a los principios que les dieron vida".

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