Javier Milei fue el mandatario con mayor caída mensual en el ranking de imagen de presidentes de América Latina
Se trata de una encuesta realizada por la consultora CB Global Data. Quién encabeza el listado.
Otra encuesta volvió a encender señales de alerta en el Gobierno de La Libertad Avanza (LLA). Es que Javier Milei fue el mandatario con mayor caída de imagen mensual en el ranking de jefes de Estado de Latinoamérica.
El estudio fue realizado por la consultora CB Global Data entre el 10 y el 15 de marzo y fueron consultadas 2.592 personas. El presidente argentino se ubica en el puesto 11, en la zona media-baja del listado, con 42,3% de imagen positiva y 55,6% negativa.
Ranking de imagen de presidentes de Latinoamérica (Fuente CB Global Data).
Uno de los datos más relevantes del estudio es que el líder libertario registró un retroceso de 4,5 puntos respecto al mes anterior. Fue la caída más pronunciada de todo el listado, lo que refleja un deterioro en su imagen. Este descenso forma parte de una dinámica que ya se venía observando en mediciones previas, donde el mandatario argentino se ubicaba en la mitad de tabla y con niveles de rechazo superiores a la aprobación.
Asimismo, el último lugar es para el peruano José María Balcázar con solo el 25,2% de aprobación popular. En el fondo del listado también figuran la venezolana Delcy Rodríguez con el 26,4% y el ecuatoriano Daniel Noboa con el 33,5%.
Desgaste: al 57% de los argentinos ya le aburre el estilo de Milei
En las últimas semanas fueron varias las encuestas que empiezan a evidenciar el cambio en la percepción de la población sobre la gestión de LLA. Una de ellas fue la realizada por la consultora TresPuntoZero titulada Diagnóstico Cuantitativo Nacional, que indicó que al 57,4% de los encuestados el estilo presidencial "ya lo aburre".
La caída en la imagen de Javier Milei fue la más pronunciada.
Además, el 68,1% de los argentinos define al presidente Javier Milei como una persona "muy agresiva" lo que demuestra el desgaste y lo que en otro momento se festejaba como una disrupción necesaria, ahora empieza a leerse como un factor de cansancio.

