La alianza entre La Libertad Avanza y el PRO está amenazada: detalles de una relación resquebrajada
La relación entre Javier Milei y Mauricio Macri está deteriorada y el caso Adorni provocó fracturas internas.
El caso Manuel Adorni terminó de herir la frágil alianza que aún mantenían libertarios y macristas, y aunque el PRO seguirá diciendo en público que respaldará las iniciativas económicas promercado del gobierno de Javier Milei, varios motivos llevan a un distanciamiento entre ambas fuerzas políticas.
En el inicio de la gestión libertaria, los votos del PRO permitieron a Milei aprobar en el Parlamento sus principales reformas, y en ese momento nada hacía prever que esta alianza política podía estar en peligro. Sin embargo, el paso del tiempo y las distintas necesidades políticas de cada espacio terminaron resquebrajando la relación.
Por un lado, el PRO se vio en la necesidad de diferenciarse para poder presentarse en 2027 como una alternativa diferente a los libertarios: primero comenzaron las críticas a la falta de "institucionalidad" de la gestión de La Libertad Avanza, luego los cuestionamientos escalaron e incluyeron al propio Mauricio Macri, para finalmente terminar, desde el PRO, esta semana, pidiendo la renuncia del jefe de Gabinete.
Desde el macrismo evalúan que la única chance que tienen de posicionarse rumbo a las presidenciales del año próximo es "bancar" las reformas económicas de Milei, pero mostrarse como una derecha "republicana", cuestionando la verborragia de Milei contra varios sectores de la sociedad, entre ellos la prensa, y siendo muy críticos de los casos comprobados y por comprobarse de corrupción.
Este escenario, sin embargo, tiene varias complejidades. El PRO hoy es un partido con una carencia importante de dirigentes de peso. Algunas de sus figuras están trabajando con el gobierno mileísta, entre ellos Patricia Bullrich y Diego Santilli.
Otros, como Horacio Rodríguez Larreta, ya abandonaron el espacio. De esa vieja guardia macrista sigue en el barco la ex gobernadora María Eugenia Vidal, ahora enfrascada en la tarea de formar cuadros políticos, algo en lo que el PRO sigue creyendo y que los libertarios no tienen en su radar.
Macri aparece como el candidato cantado para volver a encarnar la candidatura presidencial el año que viene, aunque habrá que ver si quiere aceptar el desafío o da paso a una generación más joven, aunque nadie aparece en el horizonte con chances competitivas reales.
La situación de Patricia Bullrich merece un párrafo aparte. La ex ministra de Seguridad y actual senadora está en un complejo equilibrio entre su pasado del PRO y su presente libertario, y si bien se especuló con que podría volver a las filas macristas, hoy está en el mundo libertario, aunque ese espacio le quedaría "chico" si aspira a ponerse el traje de candidata presidencial, lugar que los hermanos Milei no le van a conceder.
El macrismo seguirá con su programa de campaña llamado "Próximo paso", que incluye visitas de Mauricio Macri por todo el país, donde deja su visión sobre la situación del país, siempre con críticas cada vez más intensas a la gestión de Milei y sus excesos.
Esta semana que termina marcó quizás el punto más álgido de la tensión entre libertarios y macristas: el caso Adorni, y las explicaciones del ministro coordinador respecto de que se encontró una "billetera fría" con 500.000 dólares, terminaron de colmar la paciencia del PRO, que emitió un duro comunicado primero contra el gobierno y luego sacó a la cancha a varios de sus dirigentes para que le pidan la renuncia a Adorni.
Habrá que ver finalmente cómo votan en el Congreso los diputados amarillos y sus senadores cuando se debata en los próximos días las distintas iniciativas para que Adorni sea apartado de su cargo.

