INFORME ESPECIAL

Pymes lanzan un plan de emergencia en el Congreso: "Es el único espacio para evitar la destrucción total"

"La ceguera manifiesta de esta gestión, denostando la actividad industrial, llegó a límites desconocidos", dijo uno de los asistentes a Crónica.

Más de 18.000 pymes cerraron en la Argentina durante los primeros dos años del gobierno de Javier Milei. Esto destruyó unos 240.000 puestos de trabajo formales, casi la mitad de ellos en la Provincia. La realidad del sector es aún más preocupante al observar otros datos. En base a cifras del Banco Central de enero, los créditos en situación irregular ya llegan al 4% del stock total de deuda de las pequeñas y medianas empresas del país, mientras que en las grandes firmas sólo es del 0,9%.

A esta altura, en el sector dicen haber perdido las expectativas de un cambio de modelo económico que permita frenar su crisis. "La ceguera manifiesta de esta gestión, denostando la actividad industrial, llegó a límites desconocidos. El mundo puja por contener el empleo industrial y nosotros liquidamos lo poco que logramos construir", afirmó Julián Benítez, presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), en diálogo con cronica.com.ar.

Sin respuestas por parte de funcionarios del gobierno, los referentes de las pymes decidieron cambiar su estrategia y recurrieron al Congreso. Allí, decenas de empresarios y representantes de cámaras de distintos sectores fueron recibidos por diputados opositores, a quienes alertaron por el "industricidio" que vive el país y presentaron un documento con siete ejes para sostener el empleo y promover la reactivación.

Los empresarios pymes y representantes de cámaras concurrieron el último jueves al Congreso.
Los empresarios pymes y representantes de cámaras concurrieron el último jueves al Congreso.

La propuesta se rige en una serie de puntos, entre ellos declaración de la Emergencia Económica, Productiva y Social para el sector industrial; moratoria previsional y plan de regularización de deudas con ARCA para pymes industriales; modificación de la normativa concursal para facilitar mecanismos de reestructuración preventiva de pasivos; y programa de liquidez productiva para pymes industriales.

También solicita programas de reactivación del consumo de bienes Industriales de producción nacional; de recuperación de la capacidad instalada industrial; y de sustitución competitiva de importaciones.

"Aunque la relación de fuerzas puertas adentro no parece ser hoy la más indicada para avanzar con este tipo de proyectos, el Poder Legislativo es el único espacio, además de la calle, donde nuestro reclamo puede ser escuchado", aseguró Benítez. "Sabemos que el modelo económico se diseña desde el Poder Ejecutivo, pero es en el Legislativo donde podemos plantear mediadas de contención para que caiga alguna pyme menos. Que la pendiente de destrucción del sector no sea tan violenta", agregó.

Las razones de la crisis de las pymes

La decisión de recurrir al Congreso y presentar un documento surgió de un encuentro entre más de 100 empresarios de pequeñas y medianas empresas. Allí, se charló sobre cómo el gasto de las fábricas está orientado a sostener la producción, los empleados y los alquileres, al tiempo que aumentan el combustible, las tarifas y las deudas impositivas. "En general, las pymes estamos sufriendo el deterioro permanente del mercado interno, la caída de consumo en todos los rubros, hasta en alimentos. A esta situación, hay sumarle el incremento de costos de los insumos, principalmente la energía y la apertura importadora sin control", explicó Benítez.

"Estados Unidos asume que no puede competir con China y sube los aranceles para proteger a su industria. Nosotros, en cambio, bajamos todas las barreras y entra cualquier cosa. Es evidente que, en el modelo de sociedad que este gobierno planea, no hay industria", sumó.

Un informe de Industriales Pymes Argentinos (IPA), al que accedió cronica.com.ar, advirtió días atrás que, "sin un horizonte de reactivación, el ajuste sobre el empleo privado y la desaparición de pymes anticipan un deterioro social profundo que el leve repunte de la construcción está lejos de compensar".

"Con niveles de utilización de la capacidad instalada por debajo del 40% en las ramas con mayor incidencia en la industria, la discusión dejar de ser una cuestión coyuntural y pasa a centrarse en la propia supervivencia de segmentos completos bajo el actual esquema macroeconómico", concluyó el estudio.

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