En medio de las fricciones, Milei se mostró con el Triángulo de Hierro en el 25 de Mayo
El presidente reunió a su gabinete tras una semana atravesada por los cruces entre Santiago Caputo y Martín Menem. La foto en el balcón de la Casa Rosada y los gestos de conciliación hacia los distintos sectores del oficialismo.
El presidente Javier Milei aprovechó el 25 de Mayo para ensayar una demostración de unidad interna en medio de las tensiones que sacudieron al oficialismo durante la última semana. Antes de reunir a su gabinete en el Salón Eva Perón, salió al balcón de la Casa Rosada acompañado por su hermana, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, y el asesor presidencial Santiago Caputo. La postal del llamado Triángulo de Hierro reunido fue compartida por el propio mandatario en sus redes con una leyenda: "Argentina en buenas manos".
La escena tuvo un peso simbólico particular porque se produjo días después de que Caputo protagonizara un fuerte cruce público con el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. El asesor lo había señalado en redes como el responsable detrás de la cuenta anónima @RufusPeriodista, desde la que se publicaban ataques contra distintos integrantes del Gobierno. Menem rechazó las acusaciones de manera tajante, y el propio Milei salió a respaldar a su asesor al tiempo que calificó el episodio como una maniobra "fabricada".
Gestos hacia todos los sectores
Antes de la foto en el balcón, el Presidente había acumulado una serie de señales hacia los distintos sectores del oficialismo. En el Tedeum celebrado en la Catedral Metropolitana, abrazó a Menem al pie del escenario frente al Cabildo, y luego le palmeó la espalda a Caputo al salir juntos al balcón. También saludó con efusividad al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, con quien venía mostrando distancia en las últimas semanas, e incluso lo invitó a subir al escenario.
Otra escena que buscó enviar una señal de distensión fue el cruce entre Santiago Caputo y Eduardo "Lule" Menem durante la caminata de regreso a Casa Rosada: los dos se mostraron conversando entre risas, ante la mirada de funcionarios y militantes.
La presencia de Patricia Bullrich sumó otro matiz a la jornada. La ministra de Seguridad llegó por separado al Tedeum y se ubicó fuera de la delegación oficial, en uno de los últimos bancos del ala derecha, en lo que fue leído como un signo del distanciamiento que la separa del núcleo duro del Gobierno desde que reclamó públicamente que Manuel Adorni difundiera su declaración jurada patrimonial. Milei igualmente se acercó a saludarla.
La reunión de gabinete y la agenda que viene
Ya en Casa Rosada, el encuentro con los ministros estuvo centrado en el reordenamiento de la agenda legislativa y en los próximos pasos de la gestión, tras los avances de la semana en el Congreso con la sanción de la ley Hojarasca y la modificación del régimen de Zonas Frías. El Presidente abrió la reunión con una visión optimista sobre la marcha de la economía, en base a los últimos datos de actividad de abril y mayo.
Las únicas ausencias fueron las de Luis Caputo (Economía), que no asistió por un cuadro gripal, y Sandra Pettovello (Capital Humano), de viaje en Roma. La vicepresidenta Victoria Villarruel tampoco estuvo presente: según trascendió, no fue convocada por la Secretaría General de la Presidencia.

