Radicales en pie de guerra con Macri buscan aliados
Se quebró la frágil tregua que mantenían el partido centenario con la Casa Rosada. Los detalles, en la nota.
Por Damián Juárez
djuarez@cronica.com.ar
La relación de los radicales y el presidente Mauricio Macri se terminó de romper esta semana. La gota que colmó el vaso fueron las declaraciones del titular de la UCR y gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, quien abrió la puerta a que el candidato de Cambiemos no sea Macri. Esta aseveración quebró la frágil tregua que mantenían desde el partido centenario con la Casa Rosada.
Los radicales seguirán en esta tensión de aquí hasta el 27 de mayo, cuando la convención partidaria defina cómo jugará el partido en las elecciones presidenciales: si lo hará dentro de Cambiemos y como aliado de Macri, o por afuera. Para el caso de que el radicalismo termine de romper, se están tejiendo varias alternativas. Una de ellas es tender puentes con el peronismo alternativo de Juan Schiaretti, Juan Manuel Urtubey y compañía.
Para esto ya se están realizando negociaciones en secreto. Algunos radicales piensan que la gente que no quiere más grieta buscará una opción de centro, e imaginan un gran armado con los socialistas santafesinos, con Margarita Stolbizer y con los peronistas moderados que pueda servir para superar la polarización.
Sin embargo, la UCR tiene varios problemas. Uno de ellos es que no tiene un candidato potable, firme y que mida. Quien más se menciona es el economista Martín Lousteau, pero no mueve el amperímetro a nivel nacional, siendo un fenómeno más restringido a la ciudad de Buenos Aires.
Los radicales que imaginan su alianza con el peronismo también quieren “usar” para llegar al poder los votos que saben que tiene Sergio Massa en el conurbano bonaerense. Sin embargo, aquí hay otra dificultad: no saben si el hombre de Tigre se quedará en el peronismo “racional” o si terminará jugando con Cristina Fernández de Kirchner. La ex presidenta también se lo disputa, porque sabe que el cabeza a cabeza con Macri será muy peleado en el escenario de balotaje que todo el mundo plantea, por lo que necesita un armado lo más amplio posible.
Rosca a toda hora Los radicales están bastante enojados con Cambiemos hace rato. Creen que Macri ganó en 2015 gracias a su estructura nacional y están desencantados con el rol de “hermana pobre” que les deparó el PRO en la conducción del país. Este movimiento empezó hace rato con figuras como Federico Storani, y Ricardo Alfonsín, entre otros, que ya desde el arranque del gobierno de Macri no ocultaron sus diferencias.
Pero a medida que se agravó la situación económica, los gobernadores radicales -que eran los principales aliados de Macri, sobre todo porque tienen que gobernar sus provincias con parte de los fondos que les remite el Ejecutivo nacional- comenzaron a despegarse. Cornejo, gobernador de Mendoza, titular del partido y que hasta hace poco tenía muy buena sintonía con la Rosada, participó esta semana de un cónclave radical que tuvo mucho de conspiración política.
En ese encuentro estuvieron los principales referentes del partido en materia de negociación política: Ernesto Sanz y Enrique “Coti” Nosiglia. Además de varios gobernadores del partido. Los radicales presionaron a Macri en las últimas semanas para que se baje y sea reemplazado por María Eugenia Vidal. Ante la dura negativa de la Casa Rosada, decidieron empezar a evaluar otras alternativas.
Algunos fueron a Casa de Gobierno a contar que la cosa no está para romper, pero que tienen que mostrarse duros ante la presión de las bases, que quieren ir a la Convención partidaria a separarse de Cambiemos. Pero pese al mensaje tranquilizador que intentaron transmitir, alrededor del Presidente hay mucha preocupación. Los malos datos que transmiten las encuestas podrían agravarse si los radicales rompen y abandonan el barco.

