NUEVO ESQUEMA

Ravier, el nuevo vocero: participará de las reuniones de Gabinete pero quedará afuera de la mesa política

El Gobierno definió el esquema de trabajo del nuevo portavoz presidencial: tendrá acceso a la agenda de gestión y los anuncios económicos, pero no integrará el núcleo donde se negocian las reformas y los votos en el Congreso.

El Gobierno definió el rol de Adrián Ravier dentro de la nueva etapa de comunicación oficial: participará de las reuniones de Gabinete, pero no integrará la mesa política que encabeza Karina Milei para ordenar el envío de reformas y trabajar los poroteos en el Congreso. En Balcarce 50 buscan que el nuevo vocero presidencial tenga presencia institucional, pero que no quede incorporado al núcleo de negociación parlamentaria.

La mesa política seguirá bajo la conducción de Karina Milei, con Eduardo "Lule" Menem, Martín Menem, Diego Santilli, Patricia Bullrich y otros funcionarios que intervienen en la negociación parlamentaria y territorial. Es el ámbito en el que se ordenan los proyectos que el Ejecutivo quiere enviar al Congreso, los tiempos de tratamiento y los votos para sostener la agenda de reformas.

Ravier, en cambio, será incorporado al Gabinete para estar al tanto de la agenda de gestión, los anuncios económicos y las prioridades que el Presidente quiere comunicar. Su tarea será ordenar la voz del Gobierno después de meses en los que la comunicación quedó absorbida por el caso Manuel Adorni. En el oficialismo lo presentan como una figura de comunicación, no como un operador político.

El nuevo vocero se mostró por primera vez junto a Javier Milei desde su designación en un evento de la Fundación Faro, donde también estuvieron Karina Milei, Adorni, Santiago Caputo y el nuevo secretario de Prensa, Fabián Fernández. Desde entonces mantiene reuniones en la Casa Rosada para terminar de definir su esquema de trabajo. El Gobierno prepara su debut con una conferencia de prensa enfocada en economía, reformas y gestión, con la expectativa de que su perfil técnico y menos confrontativo permita recuperar agenda tras semanas dominadas por la situación patrimonial de Adorni.

El cambio de vocería no modifica la continuidad del jefe de Gabinete. Milei y Karina Milei siguen sosteniendo a Adorni, aunque ya separaron su rol de coordinación ministerial de la exposición diaria ante la prensa. La tensión parlamentaria, en tanto, sigue abierta: en Diputados el oficialismo ganó tiempo después de que el PRO, la UCR y bloques provinciales no dieran quórum para avanzar con la interpelación, mientras que en el Senado Bullrich negoció para endurecer las condiciones de tratamiento, aunque sus diferencias con el jefe de Gabinete volvieron a quedar expuestas.

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