"Economía partida": el diagnóstico del PRO sobre quiénes ganan y quiénes pierden con Milei
Vaca Muerta, la minería y los bancos lideran el crecimiento mientras la industria pyme, la construcción y el comercio acumulan pérdidas de empleo y caída del consumo. El think tank Pensar Argentina advierte que el modelo libertario todavía no tiene "un plan B para los perdedores".
A dos años y medio de gestión, la economía argentina está "partida". Así lo define el último informe de Pensar Argentina, el think tank del PRO: la estabilización macro y la baja de la inflación conviven con una recuperación que no llegó a todos por igual, y que dejó ganadores y perdedores bien definidos.
"Toda transformación económica tiene ganadores y perdedores. La verdadera pregunta es si el crecimiento será capaz de expandirse desde los sectores más dinámicos hacia el resto de la economía", plantea el documento, que traza un mapa detallado de cómo impactó el modelo libertario en cada rubro.
Los ganadores: energía, minería, agro y bancos
En el grupo de los beneficiados aparecen los sectores intensivos en capital y exportaciones. El complejo energético -impulsado por Vaca Muerta- exportó USD 11.772 millones en 2025, el 13,5% del total de ventas al exterior, y se consolidó como una de las mayores fuentes de dólares de la economía. El informe advierte, sin embargo, que existe el riesgo de que sea "un boom exportador con poco derrame".
La minería sumó USD 5.818 millones en exportaciones durante 2025, combinando oro, plata y litio. Su límite, reconoce Pensar, es que "genera muchos dólares pero poco empleo directo". El agro, con todos sus complejos industriales, aportó USD 40.175 millones. Y el sistema financiero creció 24,7% el año pasado, beneficiado por la normalización macro, la recomposición del crédito y el mercado de capitales, aunque con "baja intensidad laboral".
Los que quedaron atrás
En la otra cara aparecen los sectores orientados al mercado interno. La construcción es el perdedor más visible: el corte en la obra pública, la recesión y el freno al crédito provocaron la pérdida de 75.238 puestos de trabajo registrados entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, un 16% menos. "Es el sector que mejor expresa la motosierra sobre la obra pública. El modelo ordena las cuentas, pero dejó rutas, viviendas, escuelas y hospitales en el camino", señala el informe.
La industria pyme también sufrió el impacto: desde septiembre de 2023 hasta enero de 2026 se perdieron 73.000 puestos industriales formales, de los cuales 43.000 correspondieron al último año. El sector creció apenas 0,8% en 2025, muy por debajo del PBI total, que subió 4,4%. Los rubros más afectados fueron textiles, calzado, muebles, autopartes y metalmecánica.
El comercio tradicional y la gastronomía de clase media completan el cuadro de los perjudicados, golpeados por la caída del consumo y los ingresos reales. La hotelería y gastronomía de alto valor resistieron mejor, pero el encarecimiento de la Argentina en dólares limitó la recuperación del turismo receptivo.
El propio PRO reconoció en el documento que el modelo libertario aún no mostró "un plan B para los perdedores" y reclamó medidas concretas desde el Estado: inversión en infraestructura para bajar costos logísticos, reducción de impuestos distorsivos, simplificación regulatoria y apertura de nuevos mercados de exportación. "Desde el PRO no nos resignamos a creer que desde el Estado no podemos ayudar a aquellos sectores que hoy se están quedando atrás", cerró el informe.

