La ciencia desarrolla constantemente diversos métodos para tratar la enfermedad de Alzheimer, que actualmente sufre uno de cada ocho adultos mayores, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

 

 

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En diálogo con cronica.com.ar, Alejandro Guillermo Andersson, director del Instituto de Neurología de Buenos Aires (INBA), explicó que, en la actualidad, los investigadores estudian posibles fármacos monoclonales que pueden "estimular ciertas áreas del cerebro" y así, provocar el retroceso del Alzheimer en un 30%.

"Los anticuerpos monoclonales son misiles que están dirigidos contra determinado sector o molécula. Hay anticuerpos monoclonales contra el beta-amiloide, que están en desarrollo, de los cuales uno de estos medicamentos fue aprobado por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos". Sobre estos fármacos, el especialista estimó que ya se estarían comenzando a vender en ese país norteamericano.

 

Por otro lado, el laboratorio suizo Roche publicó un informe sobre un anticuerpo monoclonal contra la vitamina tau que, para el neurólogo, es un hallazgo "muy interesante", ya que permitiría retrasar la enfermedad en un 50%, lo que se considera un alentador avance contra la enfermedad.

"Estos fármacos van a formar parte de los tratamientos contra el Alzheimer en un futuro cercano", auguró Andersson.

 

¿Cuáles son los síntomas del Alzheimer y cómo sé si tengo esa enfermedad?

 

En cuanto a los síntomas del Alzheimer, el neurólogo del INBA resaltó que la mayoría de los pacientes llegan a la consulta médica por una pérdida de memoria, que específicamente se trata de la memoria episódica, es decir, que tiene un tiempo y un lugar. Asimismo, el Dr. Andersson detalló que la memoria episódica trata de “la memoria histórica, la de cada uno”. “Cuando yo pregunto a un paciente qué desayuno hoy, a donde se fue de vacaciones hace unos años, o pregunto quién fue su compañero de banco de primer grado, esa memoria histórica entra por un determinado lugar y se archiva en un lugar específico del cerebro que está en la zona que más se lesiona”, señaló Andersson con respecto a qué tipo de falta de memoria hay que estar atentos a la hora de consultar por un posible diagnóstico de Alzheimer.

Curiosamente, el especialista indicó que las memorias relacionadas a los conocimientos que uno aprende en la vida o en la escuela y que no los vivió son más resistentes a dañarse. En ese sentido, las memorias que más resisten son las llamadas “procedural”, que por ejemplo, están relacionadas con ciertas habilidades que se aprendieron con el tiempo, tales como patinar, tocar algún instrumento.

 

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