Vivir conectado a una bolsa: el desafío de los pacientes ostomizados

El asesoramiento profesional y el apoyo de los vínculos son fundamentales durante el proceso de adaptación que atraviesa una persona tras una ostomía. Los cambios en el ritmo de vida a los que el paciente tiene que adaptarse.

Hacerse una ostomía en la actualidad no supone un riesgo elevado, pero sí requiere del apoyo de profesionales, la familia, y fudamentalmente un sistema de salud que les facilite el acceso a insumos.

A pesar de que existe una ley nacional (27.071) en la Argentina, que les garantiza una cobertura total, los pacientes todavía tienen que atravesar una cantidad de obstáculos para ganar calidad de vida.

Las personas que viven con una ostomía, ya sea de forma pasajera o permanente, necesitan contención profesional antes y después de la intervención. El asesoramiento y la provisión de los materiales adecuados son fundamentales para que logren adaptarse a los cambios que conlleva este tratamiento sin que se produzcan repercusiones negativas del tipo psicológico y social.

 

"El impacto es mayor cuando la ostomía no se realizó correctamente. Lo mismo sucede cuando el paciente no tiene acceso a los insumos para hacer una vida normal. La persona tiene que autopercibirse de otra manera, aprender a manejar la automía, a cambiar la bolsa. Hay que instruirlo y no dejarlo solo. Acompañar el proceso de adaptación", advierte Fernando Bugallo (M.N. 94.719), médico cirujano especialista en coloproctología y Secretario General de la Sociedad Argentina de Coloproctología.

La intervención consiste en abocar una parte del intestino al exterior a través de la piel. Con eso se logra evacuar los líquidos corporales por otro medio que no sea el ano.

La recuperación luego de una ostomía no lleva mucho tiempo pero puede afectar la calidadde vida de los pacientes, dado que tienen que convivir con una bolsa conectada a su cuerpo para poder recolectar su orina y heces.

 

Vivir conectado a una bolsa: el desafío de los pacientes ostomizados

"Es una cirugía muy habitual, no hay que tenerle miedo. La ostomía ante todo salva muchisimas vidas, no es una enfermedad y se transforma en una cuando la intervención está mal hecha", explica el especialista.

Legislación

La ley nacional 27.071 está destinada a brindar el nivel más elevado de calidad de vida para la población ostomizada; favorecer la accesibilidad a una cobertura médica segura, efectiva y eficaz; garantizar a toda la población el acceso a la información, orientación y prestaciones de servicios referidos a la salud de los pacientes ostomizados e incorporar mecanismos de control necesarios que garanticen la entrega en tiempo y forma de los materiales necesarios para esas personas.

Esta norma incorpora al Programa Médico Obligatorio, obras sociales y mutuales provinciales, la cobertura total de los dispositivos o bolsa para ostomías y los elementos accesorios necesarios para la optimización de la tolerancia de la bolsa.

"El problema es que al ser una ley nacional, no todas las provincias se adhieren y no todas las obras sociales proveen los materiales. La lucha de la Sociedad Argentina de Coloproctología es que todos los pacientes puedan tener acceso a los insumos, que son caros. El objetivo es que las personas con una ostomía puedan tener una calidad de vida óptima o lo más cercano a ello", afirma Bugallo.

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